Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ARTE

Antoni Abad suelta 10 millones de moscas en Nueva York

El martes pasado el artista español Antoni Abad dio comienzo a un proyecto que prevé diseminar en Nueva York 10 millones de moscas. Se trata de una nueva evolución de su obra Z, basada en un programa informático que se manifiesta visual y acústicamente como una mosca y se propaga a través de la red mediante el libre intercambio entre usuarios.

Tras haber parasitado Internet y las redes digitales de museos como el Macba (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) o Le Fresnoy Studio National des Arts Contemporains de Tourcoing en Francia, las moscas de Abad han llegado también al prestigioso P.S.1 de Nueva York, donde forman parte de la exposición The Real Royal Trip, que se inaugura el 12 de octubre.

MÁS INFORMACIÓN

Las moscas iniciaron su invasión el martes, pasando de las redes digitales a las analógicas. Abad ha creado unas pegatinas con el dibujo de una mosca y la dirección de la página del proyecto, que se pegarán en todas las monedas que salgan del mostrador, librería y cafetería del P.S.1, en las cartas del Ministerio de Asuntos Exteriores (que colabora en la iniciativa) y del propio P.S.1.

Abad ha realizado también 400.000 postales con 25 pegatinas que van a ser encartadas y distribuidas en el semanario Village Voice. "Es interesante ver cómo la mosca, que es un parásito de una red preestablecida como Internet, puede contaminar redes analógicas como periódicos, las monedas o los mailings. En realidad, cada pegatina constituye un enlace analógico que apunta al proyecto en Internet", afirma Abad.

El artista español ha filmado todo el proceso, desde la imprenta, el parasitado de mailings, el encartado en la rotativa del Village Voice, así como la distribución en los dispensadores gratuitos de Nueva York.

"El objetivo final de Z es la creación de una red de comunicación distribuida, independiente de cualquier servidor central. Cada mosca será cliente y servidor simultáneamente y pronto, los usuarios de Z podrán crear sus propias redes", concluye Abad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de octubre de 2003