Un libro narra el paso por Málaga de 30 personajes del siglo XX

Rilke llegó a Ronda el 9 de noviembre de 1912. En esta ciudad, donde vivió más de dos meses, volvió a inspirarse y de su paso por España son fruto numerosos poemas de Trilogía española y Sonetos a Orfeo. Siete años más tarde comenzó la aventura española del escritor Gerald Brenan. Su pasión por la provincia de Málaga le hizo fijar su residencia en Churriana y más tarde en Alhaurín el Grande, municipio donde murió en 1981. De Rilke a Brenan, los historiadores Andrés Arenas y Jesús Majada han rescatado en un libro el paso por Málaga de más de una treintena de personajes ilustres, desde escritores a periodistas, médicos y espías. Viajeros y turistas en la Costa del Sol. De Rilke a Brenan es el título de esta obra.

"Sobre los viajeros que han llegado a Málaga hay bastantes cosas escritas pero casi todas se refieren al siglo XIX o a períodos anteriores. Había poco material sobre el siglo pasado y de ahí surgió la idea del libro", cuenta Jesús Majada. "Es un título muy amplio porque entre la treintena larga de personajes que tocamos en la obra hay tanto turistas que pasaron sólo 15 días en Málaga como otros que viven temporadas largas, que vienen a jubilarse", explica Majada. "A estos lugares llegaron auténticos viajeros y también cónsules extranjeros, corresponsales de guerra, espías y médicos que vinieron en ayuda humanitaria", añade el historiador.

Clima y alegría

Según relataban muchos viajeros, Málaga no tenía nada concreto que ofrecer pero sí que agrupaba un conjunto de elementos ambientales que resultaban muy atrayentes para los visitantes. Uno de ellos era el clima. Otro, la forma de ser de los malagueños. "Cuando los extranjeros llegaban aquí y veían la alegría de vivir de sus gentes, personas que salían de noche, que disfrutan cada momento... encontraban, sin duda, un atractivo muy especial", comenta Jesús Majada.

También llegaron personas atraídas por ideales románticos, sobre todo durante la Guerra Civil. Norman Bethune, un médico canadiense, dejó su carrera profesional para ayudar al ejército republicano con las Brigadas Internacionales. Nunca combatió pero aquí puso en práctica aspectos tan novedosos en la medicina como las transfusiones sanguíneas móviles. En 1937, cuando tuvo noticia de que más de 100.000 malagueños salían huyendo de la ciudad hacia Almería cogió su camioneta y comenzó a trasladar a malagueños desde Motril hasta Almería.

Otros nombres como Rubén Darío, Arthur Koestler, Gamel Woolsey, Marjorie Grice-Hutchinson, Sir Peter Chalmers... están vinculados a rincones y edificios de la ciudad y su provincia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de septiembre de 2003.

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