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Bancaixa negocia un consejero en Iberdrola por un 1% del capital

La caja fuerza el interés de la eléctrica por contar con socios estratégicos valencianos

Bancaixa aspira a ocupar un puesto en el consejo de administración de Iberdrola a cambio de la compra de una participación en la compañía eléctrica que oscilaría entre el 1 y el 1,5% de su capital social, según las fuentes consultadas. Iberdrola aspira a colocar a Bancaixa el 3% de su capital, pero la caja valenciana pretende aprovechar el interés de la eléctrica por contar con socios estratégicos en la Comunidad Valenciana para reducir su desembolso.

Un portavoz oficial de la compañía reiteró el "interés" de Iberdrola por incorporar a Bancaixa, pero remitió a las declaraciones del consejero delegado de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, tras su entrevista con el presidente de la Generalitat, hace un mes. Francisco Camps prácticamente confirmó la entrada de las dos cajas valencianas, Bancaixa y la CAM, en el accionariado de Iberdrola con una participación que les permitiría contar con un puesto en el consejo. Sánchez Galán, consejero de una compañía que cotiza en bolsa y sometida a los controles de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, apenas apuntó que la entrada de las cajas sería bien recibida.

La CAM se descolgó de la operación casi de inmediato. La segunda caja valenciana había comprado un 3% de Unión Fenosa a principios del verano, una apuesta estratégica por un competidor directo de Iberdrola en territorio valenciano. La CAM desembolsó 27,4 millones de euros en la operación y no tiene presencia en el consejo de Unión Fenosa.

Bancaixa se ha visto abocada a la negociación con Iberdrola, pero la compra de un 3% de la primera eléctrica española supondría un desembolso en torno a los 140 millones de euros.

Bancaixa acaba de afrontar la reducción y posterior ampliación de capital de Terra Mítica, donde controla un 15% a través de la caja y el Banco de Valencia. Además, todo indica que asumirá gran parte de un crédito participativo -vinculado a los beneficios- que negocia el parque temático por un total de unos 60 millones de euros.

Fuentes financieras apuntan que la caja quiere reducir su posible entrada en Iberdrola a la compra de un máximo del 1% del capital de la eléctrica.

La cesión de derechos políticos suele restringirse a los socios que detentan una participación superior al 5%, pero Iberdrola parece dispuesta a flexibilizar esa exigencia en el caso de Bancaixa, según deslizan fuentes de la caja.

Iberdrola concentra un tercio de su negocio en la Comunidad Valenciana, donde el consumo eléctrico ha crecido a un ritmo medio del 7% anual durante los últimos ocho años. La compañía controla en exclusiva la distribución eléctrica, pero esa red requiere grandes inversiones. La Generalitat estima en 600 millones de euros el coste de las inversiones que Iberdrola debe acometer hasta 2006 para adaptar su red.

Una fuente financiera apunta que Iberdrola busca socios institucionales a raíz de la liberalización del sector eléctrico. La competencia es un fenómeno desconocido para las grandes compañías eléctricas. Iberdrola buscaría un recambio rápido a la salida de su capital de Electricidade de Portugal, que posee un 3% de la eléctrica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de septiembre de 2003