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Reportaje:CULTURA Y ESPECTÁCULOS

Madrid, capital del teatro musical

Broadway arrasa. Cuatro espectáculos se estrenan en las próximas semanas, 'El fantasma de la ópera' sigue en cartel. Cientos de artistas se agolpan en los 'castings', y algunos productores se frotan las manos.

Madrid quiere ser un Broadway en español, y en ello está. En la Gran Vía no se ven sólo las luces de neón de los cines, sino de los musicales que hace décadas se estrenaron en Nueva York y Londres. Es un fenómeno que va a más y arrastra a productores, artistas, público e incluso operadores turísticos. En primavera, 813 personas se presentaron al casting de Queen, we will rock you, y 600 artistas hicieron cola para el de Cabaret. Las estrellas internacionales se han visto tentadas y hay quien se ha animado. Al estreno de Queen en noviembre se espera que asistan sus productores: los integrantes de Queen Brian May y Roger Taylor, el mánager del grupo, Jim Beach, y el actor Robert de Niro, el dueño de Tribeca Theatrical Productions.

Es difícil que cinco musicales en Madrid sean rentables, pero todos parecen optimistas

Está por confirmar la presencia en septiembre de dos de los actores de Siete novias para siete hermanos en el estreno del musical. Y si el embarazo de su mujer, la actriz Kate Winslet, lo permite, Sam Mendes vendrá junto a Rob Marshall, el director de Chicago, a ver la versión en español de su musical Cabaret.

Los espectadores compran las entradas con meses de antelación, y se calcula que la mitad del público del fin de semana se desplaza expresamente desde otras partes de España, incluso desde Portugal, donde no hay musicales. Los productores trabajan con agencias de viaje que han encontrado un filón en los paquetes con avión, hotel y entrada de teatro. "Para que salga rentable un musical que cuesta 6 millones de euros hace falta que lo vean 400.000 personas al año", dice el productor Luis Álvarez, y eso explica que muchos no se muevan de Madrid: montarlos puede llevar seis semanas o más, y no tiene sentido si luego van a estar tres semanas en cartel.

Diecinueve años tuvieron que pasar para que se estrenara en España El fantasma de la ópera, y los empresarios no quieren que retrasos como éste se repitan. Tras años de sequía, en 1997 se estrenaron cuatro espectáculos en la misma temporada: West side story, El hombre de La Mancha, Sweeney Todd y Los fantásticos, y desde entonces coinciden en cartelera al menos dos musicales. Los costes de producción son muy altos, pero también hay cada vez más público. Eso explica que este otoño se estrenen Siete novias para siete hermanos, Cabaret, Queen, we will rock you y Cats y que vaya a construirse en Príncipe Pío un teatro con una capacidad de 2.000 butacas. Se anuncia como el mayor de España y se ubicará en la antigua estación de Renfe. Su inauguración está prevista para 2005.

Los cuatro espectáculos que marcan el otoño son extranjeros, pero se trabaja en el desarrollo de musicales propios. Algunos contarán con los alumnos de las academias nutridas de fans Operación Triunfo.

En Broadway, las carteleras cambian de elenco para regenerar público, "por ejemplo, Cabaret trae a John Secada para atraer al público latino", cuenta Julia Gómez, de CIE. Aquí no funciona. Su empresa intentó sin éxito repetir en España contratando a alguno de los concursantes de Operación Triunfo para un papel en El fantasma de la ópera y de esta manera conquistar a los jóvenes. Tres hicieron una prueba y prefirieron centrarse en sus discos. "Las carreras que están haciendo son muy cortas, pero muy intensas, y el año de mayor éxito no van a irse a hacer teatro, que siempre paga menos que una gala o un disco".

El próximo día 29 se abre la temporada con Siete novias para siete hermanos, en el Teatro Nuevo Apolo, que tendrá estreno oficial el 11 de septiembre. "Juan Luis Guach, el productor, y yo somos unos locos de la película, y está bien que las nuevas generaciones conozcan el musical y los mayores lo recuerden. En una época como ésta, darle un toque de romanticismo, de diversión, se agradece", dice su director, Ricard Reguant. Su obsesión era "que no quedara ñoño ni cursi", y por eso han incluido "unos gags muy modernos, algunos incluso escatológicos". Reguant pensó que su "ángel", María Giménez, premio Nacional de Danza, podía hacer la coreografía. No fue difícil convencerla, porque una lesión de rodilla la ha apartado unos meses de los escenarios. "María ha preguntado mucho, ha visto vídeos, le he explicado lo que era el musical, el concepto de coreografía del teatral...".

Giménez confiesa que le daba "miedo" acercarse a ese mundo desconocido para ella. "Es un musical muy clásico que tiene mucha técnica clásica, aunque suene a jazz o funky, y pensaron que yo le podía dar las dos cosas: la parte comercial y la clásica". El resultado es una coreografía con "un estilo country actualizado". "Ha sido difícil encontrar un movimiento, sobre todo para las mujeres, que no fuera ñoño, sino sutil y elegante", asegura la bailarina. Veinticuatro artistas, encabezados por David Castedo y Xana G. del Pozo, bailan, cantan y hacen acrobacias en un espectáculo muy tejano.

"Estaremos hasta finales de enero e iremos a Barcelona en septiembre de 2004, pero entre medias hay 20 teatros contratados por toda España", comenta Reguant. Mover otras producciones como El fantasma de la ópera, que estará en Madrid hasta navidades, no compensa, porque el montaje resulta carísimo. "En principio, no nos planteamos llevar Queen, we will rock you a Barcelona. Sólo montarlo en el el Teatro Calderón de Madrid cuesta tres millones de euros", calcula Luis Álvarez, coproductor del musical junto a los integrantes de Queen Brian May y Roger Taylor, el mánager Jim Beach y el actor Robert de Niro. Su deseo es que los cuatro estén presentes en el estreno oficial el 3 de noviembre, aunque las funciones empiezan el 1 de octubre. "El musical es idea de De Niro. En el Festival de Venecia proyectaron un documental de Queen y le emocionó ver que el grupo tiene tantos fans. Así que su socia de Tribeca Theatrical Productions llamó al mánager de Queen y cinco años después se estrenó el musical en Londres", prosigue. "Fui a Londres y vi Queen como espectador. Me emocionó, tuve el sueño de traerlo a España y perseguí a los productores. Estaba harto de que los espectáculos lleguen aquí muchísimos años después y pensé que un grupo que ha sido tan transgresor como Queen podía apostar por España, y así ha sido. Se va a estrenar al mismo tiempo aquí y en Australia", añade Luis Álvarez, que acaba de volver de ese país.

La historia se desarrolla en el año 2300, en el mundo Ga-Ga, en el que la música murió cuando la reina absorbió el cerebro a los jóvenes, pero un grupo de bohemios se resiste y piensan que llegará un día el soñador (Freddy Mercury) con la música en vivo. "Brian May hace una crítica de la nueva música en la que lo más importante es el marketing, como en Operación Triunfo, triunfan los revivals y cada vez se hacen más playbacks, incluso en los conciertos", comenta Álvarez. Las canciones de Queen, salvo las más emblemáticas, se han traducido al castellano.

El 1 de septiembre comienzan las obras de remodelación del Nuevo Teatro Alcalá de Madrid para convertir el teatro, levantando sus butacas, en el Kit Kat Club, un cabaret de Berlín de antes de la II Guerra Mundial que Bob Fosse llevó al cine en 1972 y Sam Mendes (director de American beauty y Camino de perdición) y Rob Marshall (realizador de Chicago) estrenaron en el mítico Studio 52 de Broadway en 1998.

Natalia Millán, una de las profesoras de la serie Un paso adelante, será Sally Bowles, papel que en la película interpretó Liza Minnelli. Julia Gómez, productora de CIE, lamenta la "resistencia" a hacer musicales de muchos actores famosos. A su juicio, pesa "una cierta inseguridad": "Hay muchísimos ensayos, tienen que acoplarse a una producción muy grande que nunca dura menos de dos horas y media, no hay un lucimiento personal, sino un gran elenco...".

Es difícil que cinco musicales en Madrid sean rentables, pero todos parecen optimistas. Siete novias para siete hermanos iba a estrenarse en Barcelona, pero cambiaron de idea. El catalán Ricard Reguant, su director, no entiende el declive de los musicales en la ciudad. "Barcelona necesita de un gran título y demostrará que también es una plaza importante", dice Gómez. "En Barcelona no funciona nada. No sabemos por qué. Creo que defienden su idioma, el teatro en catalán", opina Álvarez.

Londres encabeza la oferta musical europea; en Alemania hay mucha, pero está dispersa, y Madrid pretende llenar la Gran Vía de luces de neón.

La fuerza de la producción europea

Tras seis meses de negociaciones, en junio, la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) y Stage Holding (creada por Joop van den Enden, cofundador de Endemol) se fundieron en CIE-Stage Holding, que pretende liderar la producción teatral en Europa. Por lo pronto, tienen la gestión de los teatros madrileños Lope de Vega, Coliseum (que serán sometidos a rehabilitación) y el recién restaurado Nuevo Alcalá, y el local catalán BTM (Barcelona Teatre Musical). Y en mente, la construcción del teatro Príncipe Pío en Madrid con una inversión inicial de 25 a 30 millones de euros. La concesión de la gestión provocó una polémica en el sector teatral, sobre todo por parte de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) y de Antonio Banderas, aspirantes a esa gestión. "Este socio estratégico tiene una misma visión de negocio. Ellos creen en la experiencia completa del espectador, que la noche tiene que ser muy especial desde el momento que entra a la sala", explica la directora general, Julia Gómez.

Gracias a esta alianza se van a amortizar en España decorados, vestuarios y utillaje de musicales programados por Stage Holding en Europa. "Los títulos que ellos tienen y que han hecho son bien interesantes para nuestra estructura de teatros: Mama mía, El rey León, Sonrisas y lágrimas, Aída, Calle 42...". En España, los musicales no duran 15 años en cartel como ocurre en Londres y los productores prefieren llegar a acuerdos con otros países. Gómez piensa que los precios van a ir subiendo. No le inquieta: "Cuando al público le gusta y ve el resultado no tiene la sensación de que es un espectáculo caro. Por ejemplo, para el Circo del Sol España se ha convertido en una de las plazas más importantes del mundo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de agosto de 2003

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