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La Caixa toma un 20% de la cadena de supermercados Caprabo por 200 millones

Las familias dueñas del grupo abren el capital a un socio para impulsar su expansión

La Caixa se convirtió ayer en el pulmón financiero para la agresiva expansión de Caprabo, el tercer grupo de supermercados de capital nacional, con 2.001,2 millones de euros de ingresos y 500 establecimientos. La caja aportará 200 millones de euros por el 20% de la empresa hasta ahora propiedad al 100% de las familias catalanas Elías, Botet y Carbó. La operación se realizará a través de una ampliación de capital a la que no acudirán los propietarios actuales. La financiación abre la vía a Caprabo para hacerse con Alcosto, lo que reforzaría sus planes de crecimiento en Madrid.

La tercera entidad financiera española, que bajo la presidencia de Ricard Fornesa y pese a las reticencias al poder creciente de las cajas expresadas desde el Gobierno y el Banco de España pretende continuar con su expansión, ahonda con esta operación en la diversificación de sus inversiones empresariales, muy focalizada en las empresas de servicios y telecomunicaciones. Ya en mayo de 2001, con la compra de un 30% de Panrico por 126,21 millones de euros, La Caixa abrió una nueva brecha inversora para hacer de trampolín a grupos de tamaño mediano, con la gestión profesionalizada y con vocación de expansión.

En estos dos años, la caja ha estudiado "otras operaciones en diversos sectores", señaló ayer un portavoz de la entidad, que lleva meses negociando su irrupción en Caprabo. El acuerdo se cerró, entrada la noche, el pasado jueves, y sentará a dos consejeros de La Caixa en el consejo de administración de la empresa. Por la nueva filosofía de representación de los directivos de la caja en los consejos de sus participadas, parecen descartados Isidre Fainé, director general de la caja, y Antoni Brufau, responsable del grupo industrial.

Carrera para crecer

La cadena de supermercados, un grupo familiar presidido por el ex consejero catalán de Economía Josep Manuel Basáñez y que desde el arranque de 2001 se profesionalizó fichando a un gestor externo -Xavier Argenté, ex presidente de Bimbo-, llevaba tiempo buscando socio.

Caprabo, una empresa con 44 años de historia presente en 12 de las 17 comunidades autónomas españolas y que lidera el mercado de los supermercados en Cataluña y Navarra, se sabe presa codiciada. De ahí su casi frenética carrera por ganar tamaño, en buena parte mediante adquisiciones. Este proceso, en el que las familias propietarias han priorizado la independencia tras una fallida experiencia de colaboración con Ahold, alcanzó su punto álgido el año pasado.

En 2002, el grupo catalán invirtió 410 millones de euros, exactamente el doble que en 2001, en la apertura de nuevos establecimientos y en adquisiciones. Fueron tres compras: Alonso, en Madrid; Nekea, en Navarra, y, la más sonada, Enaco, en Valencia. Esta última operación, que se materializó mediante una Oferta Pública de Adquisición (OPA) de Caprabo sobre Enaco por 140,98 millones de euros en marzo de 2002, fue el gran bocado que hizo recapacitar a la compañía sobre los límites para su expansión sin un socio financiero. Desde entonces, y tras negociar un crédito sindicado por 450 millones que le permitiera financiar la OPA, Argenté ya no escondió que otra gran operación requeriría abrir el capital de Caprabo, con 375 millones de deuda.

La ocasión se presenta ahora con Alcosto, cadena sobre la que el grupo catalán tiene una opción de compra. Caprabo, que el año pasado elevó su facturación a 2.001,2 millones de euros, con un beneficio de 26,7 millones, inició una ronda con diversos candidatos. La horquilla de capital que los dueños estaban dispuestos a ceder, por unos 250 millones, oscilaba entre un 15% y un 25%. En junio (véase EL PAÍS del 12 de junio), la negociación con La Caixa, a través de Caixa Holding, ya era intensa. Ayer, la caja explicó el acuerdo por la "solidez, evolución histórica y la gestión altamente profesional" de Caprabo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2003