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Crítica:FERIA DE JULIO | LA LIDIA

Éxito ganadero de Espartaco

Si hubiera que calificar a los puntos los tres primeros novillos de Espartaco, habrían ganado con claridad a sus matadores. Así de claro. En diversa medida, esos tres novillos tuvieron calidad y son como para sentirse a gusto ante ellos. De los tres, el tercero fue superior. Alegre y de largo recibió el primer puyazo, y aunque flojeó de salida y se le simuló la segunda vara, recuperó resuello en la muleta. Lo que nunca perdió ese novillo fue calidad y nobleza. Un excelente novillo con el que Solís sólo consiguió el calor de la gente en los circulares finales. Antes, dentro de un buen concepto, atacó demasiado de cerca, por lo que la faena no terminó de coger vuelo.

Por calidad, el primero estuvo muy cerca del excelente tercero. Fue, además, novillo de notable nobleza. La faena de Juan Alberto fue como un diente de sierra: irregular, también larga. No acabó de coger el ritmo a tan noble animal, incluso salió un par de veces con la muleta perdida.

Espartaco / Alberto, Palazón, Solís

Novillos de Espartaco, el 5º lidiado como sobrero. Bien presentado, nobles y con calidad, el 4º ovacionado en el arrastre. Juan Alberto: pinchazo -aviso- un pinchazo más y media (silencio); pinchazo y estocada perdiendo la muleta (oreja). Francisco José Palazón: estocada (saludos); pinchazo, estocada -aviso-; (vuelta al ruedo con algunas protestas). Javier Solís: pinchazo y media tendida (oreja); pinchazo, entera, descabello -aviso- y dos descabellos más (silencio). Plaza de Valencia, 22 de julio. 4ª de feria. Media plaza. Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Miguel Mateo, Miguelín, matador de toros retirado que falleció el pasado lunes.

De esos tres primeros, el segundo fue el que más adoleció de fuerzas. Algo rebrincado en la muleta, consecuencia de su flojedaz acabó distraído. Pero también siempre noble. Palazón mantuvo la compostura pero tampoco logró acoplarse. A la faena también le sobró frialdad.

La segunda parte del festejo se abrió con un gran novillo. Bravo y con estilo en varas, desarrolló fijeza y calidad en los tercios siguientes. Juan Alberto aprovechó el largo viaje del animal por el pitón derecho, y las dos primeras series tuvieron recorrido. Pero una vez provado al natural, sin resultado, la faena decayó en interés. Los alardes finales recuperaron el tono de una labor que acabó siendo populista. El novillo se llevó en el arrastre la ovación de la tarde.

El sobrero que hizo quinto fue distraído en los dos primeros tercios, pero rompió a bueno en la muleta por el pitón izquierdo. A la faena de Palazón le faltó continuidad y junto con naturales de calidad se dejó enganchar la muleta en otros.

El sexto se paró muy pronto en el último tercio. Solís lo intentó por los dos pitones, pero el resultado fue vano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de julio de 2003