La Rural de Granada rechaza la propuesta de fusión de La General y será fiel a sus principios cooperativos

El inesperado conato de fusión entre las cajas Rural de Granada y La General, para evitar la absorción de la primera por Cajamar, no ha superado la fase inicial pese al apoyo expreso dado a la operación por los diferentes partidos políticos y fuerzas sociales de la ciudad. El consejo rector de la Rural aseguró ayer, tras la reunión ordinaria de los lunes, que no contempla ningún proceso de fusión, aunque sí está interesado en abrir vías de "acuerdos o alianzas con otras cajas pertenecientes al Grupo de Caja Rural". Cajamar acordó abandonar dicho grupo hace un año, pero la decisión fue recurrida y aún está pendiente de sentencia firme.

El tajante comunicado del consejo de la Caja Rural se produjo una hora después de que los representantes de los partidos políticos, de los empresarios y los sindicatos de Granada decidieran apoyar cualquier iniciativa de las cajas granadinas con tal de fortalecer el sistema financiero local. El sábado pasado el consejo de la Caja General de Ahorros. convocado de urgencia, acordó por unanimidad "dirigirse" a la Caja Rural para "abrir formalmente un periodo de negociación para estudiar la posibilidad de llegar a un acuerdo de integración".

El motivo que espoleó a La General a realizar la propuesta no fue otro que los insistentes rumores sobre la posible absorción de la caja granadina por la almeriense Cajamar. En el comunicado dado a conocer ayer por los directivos de la Rural se asegura que la entidad "jamás renunciará a sus orígenes cooperativistas, basados en un sistema libre y democrático de gestión, con criterios estrictamente profesionales". A lo sumo, agrega, la caja optará por acuerdos o alianzas, nunca por fusiones, que "nos permitan ser más competitivos en el mercado financiero, optimizando nuestros recursos y potenciando nuestra red, con la premisa clara del mantenimiento de nuestras identidades". La Caja Rural de Granada ha mantenido contactos con las rurales de Córdoba y Jaén y con Cajamar.

El consejo añade que no abandonará el Grupo Caja Rural que tiene presencia en toda España "con más de 3.500 oficinas, más de 14.000 empleados y un activo total que supera los 38.000 millones de euros". Además, el balance de la caja granadina refleja "la gran solvencia, crecimiento y eficacia alcanzados por nuestra entidad". Al cierre del primer semestre de 2003 el beneficio es un 15% superior al registrado en el anterior ejercicio.

El eventual comienzo de unas negociaciones entre las dos cajas granadinas para alcanzar su integración produjo reacciones diferentes. Por un lado, los partidos y las fuerzas sociales reaccionaron a favor de un entendimiento con tal de defender de manera rotunda "la permanencia y el fortalecimiento" de las dos entidades. Por otro la agrupación de Ahorros de Comisiones Obreras aconsejó prudencia a ambas entidades ya que en la operación "se mezclan cuestiones geográficas y políticas de cierta complejidad" que hacían temer un recorte de las plantillas.

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