Un joven magrebí, grave al ser apaleado en la Casa de Campo

Los agresores se cebaron en la cabeza de la víctima, a la que le desfiguraron la cara

Un joven de 26 años de origen magrebí recibió en la madrugada de ayer una brutal paliza en el paseo de los Castaños, en el parque de la Casa de Campo. Los agresores se cebaron en la cabeza de la víctima, puesto que en el resto del cuerpo sólo presentaba heridas de carácter leve. Sin embargo, los golpes que recibió en la cara fueron tantos y de una intensidad tal que le desfiguraron el rostro. El agredido sufrió traumatismo craneoencefálico grave.

Unos desconocidos propinaron en la madrugada de ayer una brutal paliza a un hombre de origen magrebí, de 26 años de edad, en el paseo de los Castaños, en la Casa de Campo. Los agresores se cebaron en la cabeza de su víctima, ya que el resto del cuerpo apenas presentaba heridas de carácter leve. La parte más afectada, después de la cabeza, fue el brazo izquierdo, donde presentaba un corte.

Los agresores sabían lo que querían, por eso pusieron especial énfasis en el rostro de la víctima. Las heridas que los golpes le causaron en la cara fueron muy graves: el rostro le quedó completamente desfigurado, tanto que los dos globos oculares resultaron afectados y la víctima también sufrió un traumatismo craneoencefálico grave, según un portavoz del Samur-Protección Civil.

El servicio de emergencias del Ayuntamiento de Madrid fue alertado minutos antes de las cuatro de la madrugada. La llamada que recibieron les comunicaba que un hombre joven estaba tirado inconsciente junto a la calzada en un lugar poco transitado a esas horas en la Casa de Campo.

Cuando los médicos del Samur llegaron al lugar, comprobaron la gravedad de las heridas, por lo que, tras prestarle los primeros auxilios, le trasladaron al hospital Puerta de Hierro en estado grave.

Anoche, la víctima, según declararon fuentes del hospital Puerta de Hierro, se encontraba estable dentro de la extrema gravedad. Las próximas 48 ó 72 horas serán fundamentales para determinar la evolución del paciente, que continuaba ingresado en la unidad de cuidados intensivos de dicho hospital.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 15 de junio de 2003.