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José Antonio Sistiaga se adentra en el cosmos y el oceano

El pintor presenta en San Sebastián una veintena de óleos en una muestra que dedica a Oteiza

José Antonio Sistiaga (San Sebastián, 1932) ha dedicado casi 50 años de su vida a la pintura, en busca de una tensión poética propia que le ha llevado a explorar los rincones más recónditos del arte. Pero hay más de una constante en todas las etapas de esa carrera de investigación permanente: el juego de la abstracción y la obsesión del pintor por la naturaleza. Sistiaga, miembro destacado del grupo Gaur en los años 60, presenta en la Galería Kur de San Sebastián (Paseo de la Zurriola, 2) Del día/De la noche, una exposición que ha dedicado a su amigo el escultor recientemente fallecido Jorge Oteiza. La muestra, que se prolongará hasta el próximo 30 de julio, reúne una veintena de óleos sobre tela y cartón realizados por el artista en los últimos cinco años.

Sistiaga nunca se cansa de buscar la inspiración en la naturaleza, aunque va cambiando de motivos. "Toda mi obra está ligada a ella", constata el artista. "Al final, lo que trato de hacer es una naturaleza paralela a la exterior; construir la mía propia. Siempre he trabajado en esto y sigo en ello", añade.

En esta ocasión presenta una exposición centrada en el cosmos y el océano, una apuesta arriesgada en un momento en el que las nuevas tecnologías permiten acercamientos casi perfectos a la realidad. "Yo sé que una fotografía del cosmos es hoy de una riqueza impresionante, pero lo mío es una acción poética. Es, muchas veces, el cosmos reflejado en el mar, o sea, pura imaginación", señala el artista.

Todos los formatos le resultan entonces válidos para este propósito, desde las piezas de grandes dimensiones hasta las más pequeñas, que se hallan íntimamente ligadas a su trabajo pictórico sobre celuloide.

El autor donostiarra, quien realizó su última exposición individual en Madrid hace más de dos años, presenta en Kur un rostro totalmente colorista y cargado de movimiento. Ello se aprecia con claridad en un trabajo como Donostia, Boogie Woogie, un homenaje a Piet Mondrian que Sistiaga pintó el año pasado. "Mondrian era la geometría desde acontecimientos estáticos. En ese guiño mío a su obra hay un movimiento casi de danza, un gesto muy dinámico", explica. No es el único artista a quien Sistiaga rinde un tributo en esta muestra. También dedica un cuadro al compositor francés Maurice Ravel: La sortie au jour.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de junio de 2003