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Randall reclama en Peñíscola derechos de autor para los actores

La actriz catalana cifra en 38 millones de euros las pérdidas por la piratería en la red

Que los actores son parte fundamental de una película es algo de lo que nadie duda. Sin embargo, su aportación a la obra cinematográfica se queda en el celuloide, según las leyes españolas, y no genera derechos de autor. Para combatir esta "injusticia", la actriz Mónica Randall reclamó ayer , en su ponencia leída en el Festival de Peñíscola, "una regulación justa de la autoría de las obras audiovisuales para lo actores".

Flanqueada por el Director General de la AISGE (Actores Intérpretes Sociedad de Gestión), Abel Martín, y por el también actor Jorge de Juan, la actriz catalana reivindicó el papel del actor "desde el momento en que lee el guión, que luego tendrá que exteriorizar con su interpretación y con las directrices del realizador del filme". Randall también denunció la piratería de los contenidos cinematográficos colgados en Internet, cuyas pérdidas cifró en 38 millones de euros anuales.

La ponencia constituyó el preludio de las proyecciones que siguen siendo la asignatura pendiente de este certamen que cumple 15 años, ya que Peñíscola no tiene ninguna sala de exhibición en funcionamiento, por lo que el festival proyecta los filmes en una carpa habilitada en pleno paseo Marítimo. Pese a ello, la Sección Oficial arrancó con fuerza con dos películas que apuestan por la originalidad para sacar adelante sus planteamientos. El traje, de Alberto Rodríguez, "una comedia un poco amarga", según dijo el director, que recurre al humor para abordar un tema tan espinoso como es la inmigración.Y El furgón, de Benito Rabal, una odisea de tres rateros de poca monta, de la que se extrae una moraleja políticamente incorrecta pero atronadoramente real: siempre acaban en la cárcel los débiles. El director reveló que escribió el guión para su padre, el mítico Francisco Rabal, pero que al fallecer éste se lo acabó ofreciendo a Sacho Gracia, que no desaprovechó el regalo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de junio de 2003