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La banca prepara la mayor operación con deuda eléctrica desde los 90

Las compañías cobrarán por adelantado en torno a 1.500 millones

Bancos y cajas preparan ya la que va a ser la mayor operación financiera con deuda eléctrica del conjunto de las empresas desde mediados de los años 90, con la moratoria nuclear. Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, Hidrocantábrico, Viesgo y Elcogás van a ingresar por adelantado los 1.500 millones de euros que, según ha reconocido el Gobierno, dejaron de ingresar en los años 2000 y 2002 porque las tarifas eléctricas no cubrieron los gastos de transportar y distribuir la luz. Las entidades financieras, accionistas de las eléctricas, preparan la llamada titulización de esa deuda, que colocarán en los mercados en forma de bonos.

Aunque empresas como Endesa e Iberdrola han llevado a cabo importantes operaciones de reducción y reestructuración de deuda de forma individual en los últimos meses, la operación que se prepara con el denominado déficit tarifario es la más importante en el conjunto del sector desde los años 90. Entonces, el Gobierno autorizó la limpieza de los balances de las eléctricas de 729.000 millones de pesetas (4.381 millones de euros) tras la paralización de los proyectos nucleares de Lemóniz, Valdecaballeros y la Unidad II de Trillo. Ahora el Gobierno ha autorizado a las compañías ingresar por adelantado, de los bancos, la cantidad reconocida como deuda (en torno a 1.500 millones de euros) y que, en teoría, las empresas tenían que recuperar en 10 años.

Entre una y otra operación hay diferencias. Mientras la moratoria nuclear contó con la garantía del Estado, que respaldó la operación con el 3,5% de la tarifa eléctrica, esta operación no la tendrá, según han señalado fuentes del Ministerio de Economía. Eso sí, la operación está respaldada en la práctica por el Decreto de Tarifas aprobado el pasado año por el Gobierno. El Decreto fija, hasta 2010, subidas medias de la luz del 1,4% cada año, con la posibilidad de llegar al 2% si hay desviaciones en el marco previsto.

Para las eléctricas, agobiadas por una deuda que ha crecido en los últimos años por las inversiones en América Latina y la diversificación (deben en torno a 42.000 millones de euros) la operación es más que interesante. Es vital.

Operación compleja

Para las entidades financieras, bancos y cajas, la operación también es importante. En una doble vía. Por un lado, se beneficiarán de la mejora de las compañías eléctricas que controlan. Y por otro, ingresarán un buen dinero por diseñar la operación y, previsiblemente, por adquirir los bonos que saldrán al mercado con una rentabilidad aún por decidir.

La operación, compleja, se denomina titulización y se define técnicamente como "una transformación de derechos de crédito presentes y futuros en valores de renta fija negociables, dando de baja en el balance de las entidades cedentes [en este caso las eléctricas] los activos vendidos".

Un puñado de gestoras dedicadas a la titulización, propiedad de bancos y cajas, son candidatas al diseño de la colocación de deuda, proceso en el que también intervienen agencias de calificación, asesores y abogados.

Las principales gestoras en liza son Ahorro y Titulización (de Ahorro Corporación); Gestión de Activos Titulizados (Caixa Cataluña); Titulización de Activos (Caja de Ahorros del Mediterráneo, Unicaja, Ibercaja y Caja Madrid entre otras entidades); Europea de Titulización (BBVA) y BSCH de Titulización.

Su actividad está regulada desde el año 1992 (para la colocación de activos hipotecarios) y desde 1998 para los activos que, como es el caso, no están relacionados con activos inmobiliarios. Con un capital, todas ellas, de entorno al millón de euros, gestionan fondos de titulización de índole diversa.

Todas las gestoras mencionadas están a la espera de que el Ministerio de Economía publique la orden o las órdenes que darán vía libre a las empresas para ingresar el dinero reconocido como déficit. La asociación patronal de las eléctricas, Unesa, se inclina, según las fuentes consultadas, porque una sola orden regule el proceso en lugar de que el departamento que dirige Rodrigo Rato autorice la operación a cada una de las compañías. Ello quiere decir que las eléctricas quieren abordar la operación de forma concertada y homogénea.

Lo más probable, aseguran fuentes de las gestoras, es que una sola de ellas se encargue de la gestión del fondo de titulización que se constituya y de la colocación de los bonos que, en general, serán adquiridos por inversores institucionales. El proceso en preparación tiene aún un largo recorrido. La orden ministerial que pondrá en marcha el proceso aún tardará semanas en ser publicada y a partir de ahí, coinciden las gestoras y la Administración, queda una tarea de al menos seis meses hasta que la deuda esté colocada.

Pero, con la operación, las eléctricas se habrán quitado un peso de encima. Tienen aseguradas subidas de la luz cada año hasta 2010 y aunque no habrán ingresado de una vez todo lo que pretendían (las pegas de Bruselas impidieron titulizar los famosos Costes de Transición a la Competencia, CTC) han cerrado una buena operación para aligerar sus baqueteados balances.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de mayo de 2003