La fuerte subida de los carburantes provoca una oleada de críticas
La decisión de Repsol, la petrolera que controla un 45% del mercado español,
de subir cuatro pesetas el gasóleo en una sola semana ha desatado la mayor
oleada de críticas de los últimos meses, en los que las continuas subidas del
precio de los carburantes han castigado el bolsillo de los consumidores y han
contribuido con fuerza al descontrol de la inflación en España. "No es
justificable", dijo ayer Fernando Moraleda, secretario general de la Unión de
Pequeños Agricultores (UPA), "que la primera empresa en beneficios de este
país esté provocando una crisis económica en un sector estratégico como el
agrícola". Los consumidores, tanto de sectores productivos (transporte,
pesquero o agrícola), como simples usuarios corrientes de automóviles,
reclaman al Gobierno que abandone la pasividad con la que hasta ahora ha
abordado el problema y asegure una verdadera competencia en el mercado de las
gasolinas. Representantes de todos ellos coinciden en que el mercado español
es un oligopolio en manos de tres petroleras (Repsol YPF, Cepsa y British
Petroleum), lo que anula la competencia y contribuye a mantener los precios
elevados. Las asociaciones de agricultores y transportistas también han
exigido una reunión con los ministros de Economía, Hacienda y Agricultura
para discutir la situación, aunque dudan de la voluntad del Gobierno.


























































