Cantabria se queda con los 10.500 millones de impuestos por la herencia de Botín
Tras una dura batalla judicial, Cantabria se ha alzado
con los 10.500 millones de pesetas a que ascienden los
impuestos sobre la herencia que dejó el financiero
Emilio Botín Sanz de Sautuola, antiguo presidente del
Banco Santander y padre del actual copresidente del
BSCH. La Audiencia Nacional ha fallado en contra de la
Comunidad de Madrid, que aspiraba a ese dinero porque
Botín estaba empadronado en el municipio madrileño de
Pozuelo de Alarcón. El tribunal ha considerado,
finalmente, que el banquero tenía su residencia habitual
en Santander. En la disputa, ambos Gobiernos regionales
recurrieron a todo tipo de pruebas (desde facturas de
médicos a contratar a detectives), para probar sus
tesis.


























































