Arafat y Barak anulan la reunión que iban a celebrar hoy en Egipto
El plan de paz de Clinton, al borde del fracaso
La cumbre que iban a celebrar hoy en Egipto el primer ministro de Israel, Ehud Barak, y el presidente palestino, Yasir Arafat, para discutir el plan de paz propuesto por el presidente de EE UU, Bill Clinton, ha quedado suspendida, según anunciaron esta madrugada fuentes oficiales egipcias. La anulación se produjo después de que durante la noche de ayer tanto responsables palestinos como israelíes expresaran serias reticencias a la posibilidad de llegar a un acuerdo, aunque Barak no descarta que la cumbre pueda volver a convocarse.
La reunión que debía celebrarse hoy en el balnerario de Sharm el Sheij, con la presencia del presidente de Egipto, Hosni Mubarak, quedó suspendida sin que se anunciara una nueva fecha, lo que parece abocar al fracaso el plan de paz con el que Clinton quería sellar el final de su mandato en la Casa Blanca. La suspensión se anunció después de que el primer ministro israelí dejara planear dudas sobre su asistencia a la cumbre y de que los responsables palestinos se prodigaran en críticas hacia el plan de paz, calificándolo de inaceptable. Barak y Mubarak hablarán hoy sobre la posibilidad de volver a retomar la cumbre. El Gobierno de Israel anunció esta madrugada que aceptaría el plan de Clinton como base de discusión a condición de que los palestinos hicieran lo mismo. La reunión entre Arafat y Barak iba a ser la primera desde mediados de octubre, cuando en el mismo escenario de Sharm el Sheij intentaron sin éxito poner fin a la Intifada. Los principales escollos para el acuerdo siguen siendo los que hicieron fracasar Camp David en julio: el estatuto final de Jerusalén, que ambas partes reivindican como capital; la disputa sobre la Explanada de las Mezquitas; el repliegue de las fuerzas israelíes de Cisjordania, o el retorno de los refugiados palestinos. Por indicación de EE UU y la UE, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, había mantenido conversaciones telefónicas con Barak y Arafat para intentar convencerles de que acepten el plan de paz de Clinton.


























































