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Artemanía toma el Palacio de Congresos y Exposiciones

El Palacio de Congresos y Exposiciones de la Castellana alberga esta feria hoy y mañana

Artemanía está repleta de historias de la historia. Una feria de antigüedades como ésta puede ser también un paseo por los usos y costumbres de nuestros antepasados, desde el suntuoso Egipto de los faraones a los bajos fondos del Montmartre parisino. La muestra se celebra semestralmente desde hace diez años y el dinero obtenido por la venta de entradas se destinará una vez más a la Fundación Luca de Tena, de apoyo a los huérfanos de trabajadores de la prensa.

En medio de cifras exorbitantes -"¿se puede poner precio al arte", comenta un expositor-, brilla la pieza más cara de la feria: una estatua de bronce que encarna al dios romano de los sueños, Hipnos. Un millón de euros. La obra, sostiene orgulloso su propietario, no ha sido retocada desde que fue concebida en el siglo II después de Cristo.

Hipnos era hijo de la Noche y hermano de la Muerte. Vivía en un palacio construido dentro de una gran cueva del lejano Oeste, donde el sol jamás llegaba, como tampoco lo hacía el gallo, que despertaba al resto del mundo, de forma que Hipnos vivía siempre en una gran tranquilidad, paz y silencio. "Lo que realmente hipnotiza de esta escultura es el precio", dice un cliente al enterarse de su valor.

La organización calcula que alrededor de 13.000 personas se dejarán fascinar por los encantos del pasado que traen los 44 anticuarios de esta edición de la feria, que se clausura mañana, domingo.

Otra de las joyas de Artemanía se encuentra no muy lejos de Hipnos y constata que la profesión de rey en el siglo XVIII también tenía sus inconvenientes. A ellos hubo de enfrentarse Carlos IV, más conocido por haber sido retratado por la mano de Goya. Uno de ellos, dónde meter los centenares de joyas de valor incalculable cada vez que éste partía de viaje. La solución también se encuentra en esta feria: un gigantesco joyero, más bien un cofre, que Carlos IV llevaba a cualquier parte con él.

El tamaño no lo es todo en Artemanía. Buscando bien, uno encuentra una pistola de reducidísimas dimensiones (no mide más de 10 centímetros), que bien podría pasar por un juguete. Sin embargo, en el agitado y peligroso París de finales del siglo XIX, la pistolita en un liguero servía para proteger a las prostitutas de la ralea que las frecuentaban.

Hoy y mañana, de 11.30 a 21.30. Entrada: 6 euros.

XX Edición de Artemanía. Palacio de Congresos y Exposiciones. Paseo de la Castellana, 99. Metro Santiago Bernabéu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de mayo de 2003