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Cinco marineros se lanzan al agua al incendiarse su barco en Castellón

Los pescadores fueron rescatados del mar por otra embarcación

María Fabra

Un pesquero, con cinco tripulantes abordo, se incendió ayer frente a la costa de Castellón, a unas 30 millas mar adentro (55 kilómetros). El Salvador Gorrita comenzó a arder por causas que, de momento, se desconocen, cuando se encontraba faenando en las proximidades de las Islas Columbretes. Dada la magnitud de las llamas, que poco a poco se fueron extendiendo por todo el barco, la tripulación optó por abandonar el mismo. Minutos después, fueron rescatados por otro pesquero que los condujo a puerto sin que entre ellos se encontrara ningún herido.

Ocurrió cerca de las 10 de la mañana, cuando el Salvador Gorrita, un pesquero de arrastre, de 26 metros de eslora y seis de manga, se encontraba faenando. Cuatro horas antes había salido de puerto y, tras una travesía de poco más de dos horas, estaba con las redes lanzadas. Según su patrón, el fuerte olor a quemado que comenzó a salir de la sala de máquinas provocó la alerta entre los miembros de la tripulación.

De momento, no se conocen las causas exactas del siniestro, pero todo apunta a que debió tratarse de un problema en el motor de la embarcación. Al comprobar que las llamas se extendían y que no podían dominar el fuego, los cinco marineros decidieron lanzarse al mar, después de echar por la borda una balsa salvavidas y tras emitir señales de socorro para hacer posible su rescate. Afortunadamente, otro pesquero, el Sis, que faenaba cerca, a unas tres o cuatro millas, detectó la petición de auxilio y acudió al rescate.

Así, sobre las 10.25 eran rescatados los tripulantes sanos y salvos. A la una de la tarde llegaron al puerto. Según el patrón de la cofradía de Castellón, Salvador Císcar, los cinco marineros fueron atendidos por la tripulación del Sis, que les facilitó ropa seca, mantas y café para que entraran en calor, ya que, pese a que la balsa salvavidas se abrió de inmediato, los náufragos hubieron de tirarse al mar. Císcar indicó que "no les ha dado tiempo a nada", para describir la premura con la que debieron abandonar el barco incendiado, hecho que, incluso, les imposibilitó llegar a los extintores para tratar de sofocar el fuego.

Hasta el lugar del siniestro se desplazaron también un barco de salvamento marítimo y un helicóptero, para colaborar en las tareas de rescate y extinción. Sin embargo, la intensidad de las llamas impidió la extinción del fuego y, finalmente, el barco acabó por quemarse totalmente, hasta hundirse en el mar.

El Salvador Gorrilla' se construyó en 1997, era de fibra y tenía una capacidad de 86 toneladas de registro. Salvamento Marítimo ha abierto una investigación para clarificar lo ocurrido.

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