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Entrevista:PAU GASOL | Pívot de los Grizzlies de Memphis | BALONCESTO | Esta noche concluye la primera fase de la NBA

"Todos me consideran ya el líder"

Pau Gasol (Barcelona, 1980) cerrará la próxima madrugada su segunda temporada en la Liga profesional norteamericana de baloncesto (NBA). Está cansado y con ganas de regresar a su casa de Sant Boi. Pero también satisfecho. Éste ha sido el curso de su confirmación. Ha cumplido con las grandes expectativas que había generado su espectacular debut en el mejor torneo del mundo. El rookie (novato) de 2002 se ha convertido en 2003 en el líder de los Grizzlies de Memphis y ha logrado que ya no sea el peor equipo: cinco presentan peores resultados. Tras un inicio desastroso y el consiguiente cambio de entrenador -Hubie Brown sustituyó a Sydney Lowe-, el club ha batido, con 28, su récord de victorias. A las primeras críticas de la prensa estadounidense, el pívot español ha respondido mejorando sus estadísticas del pasado y afianzando su liderazgo. Ahora resume sus sensaciones en una entrevista concedida telefónicamente a este periódico.

"Las críticas de la prensa norteamericana me han ayudado a sacar más fuerzas y pegar el estirón"

"Este curso ha sido más complicado. Tenía que evidenciar que el anterior no fue un espejismo"

"Espero que mi club me deje jugar con la selección española el Campeonato de Europa"

Pregunta. ¿Qué balance hace de su segunda temporada en la NBA?

Respuesta. Positivo. Al principio, siempre tienes más expectativas y te marcas topes más altos para rendir al máximo y poder mejorar, pero, teniendo en cuenta el mal principio que tuvimos, creo que el rendimiento ha sido bueno en general.

P. ¿Qué metas se había marcado que no haya alcanzado?

R. Me habría gustado que hubiéramos llegado a la fase final y, por supuesto, esperaba empezar mejor, con más victorias, no con una racha de 0-13.

P. ¿Ha sido esta campaña más dura que la anterior?

R. Ha sido diferente. No sé si más dura, pero sí más complicada.

P. ¿Por qué?

R. Porque tienes que reivindicarte y evidenciar que lo anterior no fue un espejismo. Partido a partido, tienes que demostrar que eres el líder porque la gente espera mucho de ti.

P. ¿Se considera ya el líder de los Grizzlies?

R. Me considero un jugador muy importante, pero sé que los dirigentes del club y la gente me considera el líder, el jugador que tiene que tirar del carro.

P. ¿Cómo lleva esa responsabilidad?

R. La llevo bien. No tengo ningún problema. Siempre espero mucho de mí mismo y ahora sé que la gente comparte ese sentimiento de ambición y de querer más que yo siempre tengo.

P. ¿Pero no es aún demasiado joven e inexperto para asumir tanta responsabilidad?

R. Sé que soy un poco joven y que todo es un poco prematuro. Quizá necesite un par de años más para tener el respeto y la experiencia necesarios y convertirme en un gran jugador. Pero yo intento ir a por todas este curso y, si no puede ser, pues... al que viene, pero siempre con la máxima ambición.

P. ¿Qué ha aprendido?

R. Como esta temporada no hemos tenido tantas lesiones como la pasada, mis compañeros han aportado mucho más. Así que no he tenido que asumir tanta responsabilidad. He podido distribuir más el balón. Pero eso es algo en lo que tengo que seguir mejorando para ser un gran jugador: hacer mejores a los compañeros, saber pasar la pelota y tirar cuando es necesario.

P. ¿Se ha sentido más respetado por sus propios compañeros y sus rivales?

R. Sí. Es lógico. Cuanto más juegas, más respeto te van cogiendo.

P. ¿Considera que se ha puesto a prueba su capacidad de liderazgo y su madurez?

R. Está claro. Pero ahora ya sé por dónde van y cómo va a ir la cosa. He madurado como jugador y como persona. Es un proceso que necesito para convertirme en mejor jugador.

P. ¿Qué le ha supuesto eso a nivel de vestuario?

R. Me han exigido un poco más. Tengo más libertad para hablar con mis compañeros y me siento más cómodo. También sé que no puedo fallar cuando hay que estar metido en el partido. Ni en concentración, porque, si lo hago, el equipo bajará su rendimiento. Es una labor importante y difícil, pero siempre he intentado rendir al máximo para ayudar.

P. ¿Ha superado la prueba?

R. No sé si es una prueba, pero creo que he contribuido bastante a las victorias de mi equipo.

P. ¿Cree que la historia se repetirá la próxima temporada o se ve ya absolutamente consolidado?

R. Será aún peor que ésta. Este equipo está en fase de crecimiento. Va a más. Sabemos que tenemos que ir para arriba. Así que tendré que estar a mejor nivel que en ésta: tirar más del carro, tener más responsabilidad...

P. ¿Le asusta?

R. Me gusta. Adoro los retos. Me muevo por motivaciones y... qué mejor motivación que ésa.

P. ¿En qué medida condicionó su lesión en la muñeca izquierda el principio de la temporada? ¿Fue más grave de lo que se pensó?

R. Sin duda. Durante tres meses, no tuve ningún tipo de tacto en la muñeca izquierda y eso me hizo jugar con más miedo. El médico llegó a aconsejarme que parara durante un mes para recuperarla. Pero la decisión era mía y yo no estaba dispuesto a estar tanto tiempo sin jugar.

P. ¿Recibió presiones por parte de los directivos para que jugara?

R. No. Ellos preferían que yo parase y me recuperara. Pero yo quería jugar. Descansé diez días, vi que no mejoraba y decidí reincorporarme. Pero es cierto que, si me hubiese vuelto a caer encima de la muñeca , habría tenido que pasar por el quirófano.

P. ¿Arrastra alguna secuela?

R. No; ahora estoy bien.

P. ¿El cambiar de técnico mediada la temporada fue como volver a empezar para usted, como si volviera al curso pasado?

R. Fue complicado. Aunque el cambio de Sydney Lowe no fue inesperado, siempre es difícil enfrentarse a una nueva filosofía y adaptarse a ella. Todos partíamos de nuevo de cero porque Hubie Brown quería comprobar el rendimiento de cada cual.

P. ¿Se llegó a desmoralizar cuando vio que Brown no contaba con usted?

R. Sí. Pasé dos o tres semanas malas, bajo de moral. Eso se notó mucho en mi juego.

P. ¿Cómo logró sobreponerse y ganarse su confianza?

R. Eso sólo se consigue si sigues jugando. Si te dan oportunidades y eres bueno, la calidad tiene que acabar saliendo por algún lado. Y, cuando sale, aumenta tu confianza y también la del entrenador en ti.

P. ¿Llegó a hablar con Brown sobre su situación?

R. Charlamos en un par de ocasiones, pero nada más.

P. ¿Le exigió más que a sus compañeros?

R. Es posible que a mí me exigiera más porque todos tenían más expectativas conmigo.

P. Por primera vez, este curso, ha recibido críticas de algunos medios de comunicación estadounidenses. ¿En qué medida le han afectado?

R. La prensa tiene que escribir para que la gente se entretenga. Perdimos cinco partidos seguidos y se comentó que yo estaba cansado y pensando ya en el final de la temporada cuando estaba promediando entre 10 y 20 puntos por partido. Las críticas no me gustaron y me parecieron un poco injustas. Pero sé que, cuando eres el líder y las cosas van mal, te llueven los palos. En cualquier caso, me ayudaron a sacar más fuerzas, a pegar el estirón y a demostrar que de cansado y tal nada de nada.

P. Realmente, ¿no acusaba el cansancio?

R. La temporada es muy dura y todos estamos cansados, pero el cansancio nunca puede ser una excusa para no jugar bien.

P. ¿Hasta qué punto los rumores de su traspaso a los Knicks de Nueva York tenían fundamento?

R. No lo sé. Nadie lo puede saber. A mí, nunca me dijeron nada.

P. ¿Le motivaron?

R. No me afectaron, pero sí me desconcertaron un poquito. Fue algo extraño porque yo nunca pensé que los Grizzlies pensaran en mí como en un jugador que podía ser traspasado. Yo no quería irme. Quería quedarme aquí y seguir trabajando.

P. ¿No le habría gustado haber dado ya el salto a un equipo con más nombre, más ganador?

R. Ir a los Knicks no es un salto de calidad extremo. Nosotros les ganamos. Claro que Nueva York es Nueva York. Pero todo sería nuevo. Sería volver a empezar y eso no es fácil.

P. ¿Cree que para usted es mejor permanecer aún un tiempo en un equipo como los Grizzlies?

R. No estoy mal. Estoy contento. Claro que me gustaría ganar más partidos, pero no tengo demasiada prisa y, con paciencia y suerte, todo llegará.

P. ¿Se considera el principal artífice de que hayan batido su récord de victorias?

R. He sido parte importante en eso. He contribuido bastante. Pero también el hecho de que no hayamos tenido tantas lesiones ha ayudado mucho.

P. Pero en España se vende así. ¿En Estados Unidos, no?

R. Un jugador no gana ni pierde partidos.

P. ¿Ni siquiera Michael Jordan?

R. Hasta que se dio cuenta de que tenía que jugar con sus compañeros, Jordan estuvo muchos años sin ganar ningún título de equipo. Cuando ganamos, lo hacemos todos. Igual que cuando perdemos.

P. ¿En qué piensa que ha mejorado el equipo para poder romper la dinámica perdedora que llevaba?

R. En la mentalidad que ha impuesto el nuevo entrenador. Es más ganador y sabe transmitirlo.

P. ¿Les respetan más ahora?

R. Sí, un poco más. Ahora ya casi no perdemos partidos por paliza, sino por uno o dos puntitos. Los encuentros son más igualados.

P. ¿En qué debe seguir creciendo el equipo?

R. Debe seguir madurando.

P. ¿Jugará el Campeonato de Europa, en Suecia, con la selección española?

R. Aún no he tomado una decisión.

P. ¿De qué depende?

R. Es una cuestión del club y mía. A mí me gustaría jugarlo. Me hace mucha ilusión poder lograr la clasificación para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Disputarlos es una de mis mayores ilusiones.

P. ¿Teme que los Grizzlies le nieguen esa posibilidad?

R. Espero que no.

P. ¿Recibirá también este verano la visita de algún preparador para mejorar algún aspecto de su juego?

R. Estaré en casa. Descansaré y también trabajaré. Vendrá un entrenador físico del Memphis durante un par de semanas.

P. ¿De qué modo le ha afectado la guerra contra Irak?

R. En Estaos Unidos han aumentado mucho las medidas de seguridad. Hay más controles para subir a los aviones. Nos registran, nos vuelven a controlar cuando ya hemos subido, revisan nuestros equipajes, pasan el detector de metales... También nos han pedido a todos que, cuando se canta el himno nacional en la cancha, haya una extrema seriedad y que no se haga ningún tipo de gestos. Y, antes de que suene, guardamos un minuto de silencio por los soldados muertos en el combate.

P. ¿Qué le ha sorprendido más en esta campaña? ¿Algún jugador?

R. Me sorprendió el mal principio de los Lakers aunque no tuvieran a Shaquille O'Neal, el gran comienzo del Dallas y la gran temporada de Jordan pese a sus 40 años. Entre los jugadores, el novato del Phoenix: Amare Stoudemire.

P. ¿Cómo ve el futuro del Barcelona en la Euroliga?

R. Me ha sorprendido que esté sufriendo tanto para ganar y que el nivel de su juego no sea el que se esperaba. Pero sigue ahí en todo. Si gana al Olimpia de Liubliana y llega a la final a cuatro, se lo jugará todo en casa.

P. ¿Y el de Juan Carlos Navarro en la NBA?

R. Depende de él. Es algo que tiene que decidir: si quiere asumir el riesgo, probar y empezar desde abajo en Washington. Si está cómodo en el Barcelona y no quiere arriesgarse, también me parecerá bien.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de abril de 2003