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FÚTBOL | La jornada de Liga

"Necesito parar, corro riesgos"

Frank de Boer solicita descanso y le pide sin éxito a Antic que no le haga jugar ante el Depor

Frank De Boer, el defensa central del Barça, quiere parar ya. Prefiere, por precaución, no jugar esta noche ante el Deportivo (21.30 horas, Autonómicas). "Se lo he pedido al técnico [Radomir Antic], lo necesito. Corro el riesgo de romperme. Pero si el entrenador me necesita, jugaré. Soy consciente de la importancia del encuentro", avanzó a este diario tras el ensayo del pasado jueves. Frank de Boer es consciente de que el Barça se juega el curso este mes y centra la prioridad en el partido de vuelta ante el Juventus, de la Liga de Campeones, el día 22. El partido, vital para la suerte del club, se disputará sólo tres tres días después del clásico en el Bernabéu. "Con una semana de descanso y de recuperación, volvería a estar al 100% para esas dos citas", especificó el holandés, una pieza clave en el engranaje del equipo de Antic.

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De Boer, el jueves, recibió el permiso para acortar la breve sesión de recuperación que efectúan los titulares tras un partido. El tobillo del central había vuelto a crujir por el esfuerzo realizado en los 90 minutos del partido en Delle Alpi. Fue duda hasta el último momento y estuvo pendiente de una prueba final que se le hizo en Turín.

¿La razón? El repentino dolor que notó en en el pie en Vila-real y que le obligó a pedir el cambio a los 22 minutos de juego. El sueco Andersson, que apenas ha jugado este año, le sustituyó.

La resonancia magnética que se le practicó a De Boer determinó que el tobillo estaba intacto, sin roturas, aunque el hematoma, visible, aconsejaba precaución. Pero acabó jugando en Italia. En definitiva: De Boer está al límite y pide ya un descanso. No es el único jugador tocado. Xavi padece problemas musculares ("yo estoy dispuesto a jugar en su puesto", se prestó ayer Gerard, que suele jugar en las segundas partes) y Puyol salió de Delle Alpi con una visible cojera: "Tengo molestias en el tobillo desde hace días y me resiento tras los partidos".

Antic ha convocado a los tres jugadores, indiscutibles en su equipo, ante el Deportivo. De Boer, sin embargo, insistió ayer en su postura. "Estoy mejor, pero un descanso me iría bien. Depende del entrenador", dijo apoyándose en el diagnóstico de su fisioterapeuta particular y compatriota suyo que esta semana ha viajado a Barcelona desde Holanda. La pelota está ahora en el tejado de Antic, reacio a recurrir a Andersson porque considera que la pareja De Boer-Puyol es intocable.

La situación del holandés ha dado, curiosamente, un giro de 180 grados este año. Tras una dilatada negociación con la junta, accedió a firmar un contrato por incentivos. Su estrecha relación con Louis van Gaal fue su peor losa: la afición le consideró una extensión del técnico sobre el césped y le castigó con numerosos abucheos. La llegada de Antic, sin embargo, le ha supuesto una liberación. "Ya no me siento una oveja negra", llegó a confesar. De Boer juega ahora como un libre, bien resguardado por Puyol y por el mediocentro defensivo creado por Antic. El holandés ha cuajado partidos muy completos y el miércoles salvó un gol cantado. "Ahora, la defensa está mejor colocada", reconoció el central, aludiendo a que el equipo encaja ahora menos goles (9 goles en 13 partidos con Antic).

Titular indiscutible, ha jugado este año 38 de 43 partidos (sólo se ha perdido tres por lesión, uno por sanción y descansó en un partido intrascendente). De Boer, que cuyo contrato vence a final de temporada, desea renovar. Por eso, ha advertido al club que no esperará hasta el final del curso para negociar. En caso contrario regresaría al Ajax o probaría en Inglaterra para coronar una carrera que va acumulando récords: hace dos semanas recibió un homenaje por su partido 100 con Holanda, ante la República Chec; ha rebasado los 200 partidos con el Barça (203) y es el futbolista en activo con más partipaciones en torneos europeos (120). Curiosamente, en ese largo camino europeo, le falta por jugar en Old Trafford, la sede de la final de 2003.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de abril de 2003