Humor y sensibilidad
Madrileño nacido en 1927 en una familia de artistas, estudió Derecho mientras colaboraba en revistas de teatro y de toros y escribía el libro Biografía del circo (1957), cuyo éxito le animó a acercarse al teatro. Con Eva sin manzana obtuvo el Premio Calderón de la Barca 1953, y con Nuestro fantasma, el Lope de Vega de 1956, así como buenos éxitos de taquilla, entre otras obras, con Pisito de solteras (1962).
El teatro le llevó a la televisión para la que escribió numerosas series de calado popular, entre ellas Las doce caras de Juan (1967), Las doce caras de Eva (1971), Juncal (1989), Una gloria nacional (1992) ... o programas especiales como Historias de la frivolidad (1968) junto a Chicho Ibáñez Serrador.
Su primera película, Carola de día, Carola de noche (1969), no constituyó el éxito esperado a pesar de la presencia de Marisol, ni tampoco La Lola dicen que no vive sola (1971). En cualquier caso, tanto en ellas como en Mi querida señorita, Un casto varón español (1973), El amor del capitán Brando (1974), Jo, papá (1975), Nunca es tarde (1977), Al servicio de la mujer española (1978) o El nido (1980), repetidas veces premiada, incluso candidata al Oscar, Armiñán ha creado un mundo personal que, en sus palabras, trata de ser "un cine realista aunque con un escape un tanto fantástico, ya que la función mágica del cine es precisamente conseguir que el público pueda escapar de la triste realidad cotidiana". Así se mantuvo en su empeño con Stico (1984), La hora bruja (1985), Mi general (1987), Al otro lado del túnel (1992) o El palomo cojo (1995)...
El crítico Pedro Crespo consideraba que en Jaime de Armiñán "hay una sensibilidad sentimental, como hay una sensibilidad social, y una sensibilidad, al cabo, política. Contra la hipocresía disfrazada de buena educación o a pelo; contra las fobias, contra la intolerancia...".
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































