La autovía del Urumea se abrirá en 2006 y será 15 millones más cara

La Diputación de Guipúzcoa aprobó ayer el proyecto definitivo de la autovía del Urumea, que conectará las localidades de Hernani, Astigarraga y San Sebastián, cuyas obras comenzarán tras el próximo verano y se prolongarán durante tres años aproximadamente, explicó ayer el diputado de Carreteras, Antton Jaime. Esta polémica carretera, que suma ya un retraso de tres años por la fuerte oposición vecinal al trazado diseñado en 1999 por el Departamento foral de Carreteras, saldrá a licitación por un precio de 65,3 millones de euros, lo que supone un encarecimiento del 27% respecto al coste original (51 millones en 1999). Incluso desde septiembre pasado, el coste ha crecido 1,2 millones, según anunció entonces Jaime.

La autovía del Urumea consta de un tronco de cuatro kilómetros de longitud entre la rotonda del barrio de Martutene (la actual GI-131) y Astigarraga, donde enlaza con la variante de Hernani, de reciente construcción. Jaime informó de que el precio final se ha elevado porque el trazado actual incluye, entre otras mejoras, los accesos al segundo cinturón de San Sebastián, cuya construcción se solapará en el tiempo y estará abierta al tráfico a mediados de 2006.

La Diputación se decantó finalmente en abril de 2001 por la denominada Alternativa Bikain tras un largo proceso de discusión en las Juntas Generales, donde se creó una ponencia especial para decidir el trazado definitivo. Se estudiaron seis opciones ante el rechazo frontal de un grupo de afectados, agrupados en el colectivo Okendotegi, que logró tumbar el diseño elaborado inicialmente por los técnicos del Departamento de Carreteras.

La autovía del Urumea dejará preparadas las conexiones desde Martutene con la ciudad sanitaria de San Sebastián y el barrio de Intxaurrondo. Jaime apuntó que está redactado el proyecto del ramal de esta carretera que entrará a través de un túnel en la capital guipuzcoana hasta la futura estación intermodal, prevista en Riberas de Loiola. La autovía soportará tráficos de 33.000 vehículos al día cuando se ponga en servicio en 2006 y llegará hasta los 50.000 dentro de 20 años.

Conflicto pactado

Por otro lado, Jaime afirmó en referencia al conflicto que mantienen las tres diputaciones vascos con el Departamento de Interior sobre la gestión del tráfico en las carreteras vascas que existe "un acuerdo entre responsables jurídicos" de la institución foral y del Gobierno vasco para "promover un conflicto de competencia ante la Comisión Arbitral", cuya resolución debe determinar "el límite de competencias" de cada institución en esta materia.

Jaime aseguró que la denegación al Gobierno vasco para la instalación de un panel de información variable de tráfico en la N-I a la altura de Olaberría es "un trámite" que está recogido en el mencionado "pacto" para "zanjar la situación" en el ámbito de la Comisión de Arbitraje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 25 de marzo de 2003.

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