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Corcóstegui declara que dejó el SCH por "estrés insoportable"

El ex vicepresidente percibió 108 millones de euros por jubilación

Ángel Corcóstegui, ex vicepresidente del SCH, declaró ayer ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios que abandonó su cargo en el banco por "estrés insoportable" y no como consecuencia de una lucha por el poder en la entidad. Corcóstegui explicó el contrato y la adenda por los que se pactaron sus retribuciones por jubilación, que se elevaron a más de 108 millones de euros.

El ex vicepresidente y ex consejero delegado del Santander Central Hispano compareció en calidad de imputado por la denuncia formulada contra él y contra el presidente de la entidad, Emilio Botín, por el abogado Rafael Pérez Escolar, condenado por su implicación en el caso Banesto. Pérez Escolar achacaba el pago de más de 108 millones de euros a Corcóstegui "a los movimientos posteriores llevados a cabo por don Emilio Botín para controlar el banco a su exclusivo arbitrio".

Corcóstegui, sin embargo, declaró a Teresa Palacios que la retribución por jubilación se pactó en el consejo de administración del 17 de abril de 1999, el primero tras la fusión del Santander con el Central Hispano y que sólo posteriormente se incluyó una adenda (en agosto de 2001, cuando se marchó el ex copresidente José María Amusátegui), que no modificaba las cantidades a retribuir, sino la edad de jubilación, que se rebajó a los 50 años.

Aclaró que la cantidad percibida es diferente a la de Amusátegui, puesto que los conceptos son distintos. El presidente de honor del banco recibió una indemnización de 43,75 millones por los servicios prestados, mientras que lo percibido por él corresponde a un rescate de su fondo de jubilación.

Precisó que su salida del banco obedeció a razones personales y familiares, y mencionó expresamente que estaba muy cansado porque tenía una jornada laboral muy prolongada y padecía un "estrés insoportable". Se lo comunicó al presidente, Emilio Botín, y éste le pidió que reflexionara y le ofreció que se tomase unas vacaciones. Sin embargo, tras consultarlo con su mujer, Corcóstegui mantuvo su decisión de dejar la entidad, que abandonó en febrero de 2002.

En calidad de testigo compareció Fernando de Asúa Álvarez, presidente de la Comisión de Retribuciones y Nombramientos, quien explicó que informó favorablemente del contrato en el que se regulaba la jubilación de Corcóstegui. Añadió que ese tipo de retribuciones para ejecutivos los aprobaba el consejo de administración y que, como fue abonada en 2002, figura en la memoria correspondiente a este año.

Asúa indicó que en el consejo de abril de 1999 se aprobaron las retribuciones de Amusátegui, Corcóstegui y de Agustín Escámez, miembro de la Comisión Ejecutiva del banco. Asúa puntualizó que, si bien conoció la retribución de Corcóstegui, no fue informado de la de Amusátegui.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de marzo de 2003