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El nuevo PGOU de Benalmádena incluye el tren monorraíl y no amplía el puerto

El nuevo plan general de ordenación urbana (PGOU) de Benalmádena, aprobado ayer por la Comisión Provincial de Urbanismo, da vía libre a un tren monorraíl suspendido a cinco metros de altura, deniega la ampliación del puerto deportivo, impide el paso directo de suelo rústico a urbano en tres sectores y no autoriza la torre singular de 15 plantas propuesta en Arroyo de la Miel. El alcalde, Enrique Bolín, mostró ayer su satisfacción por haber sacado este expediente adelante: "Se termina una etapa de incertidumbre y de bloqueo de ciertos proyectos muy importantes para Benalmádena, porque el urbanismo es la base financiera de los municipios turísticos".

Entre los proyectos inmediatos que el nuevo plan permitirá poner en marcha está la licitación de un hospital de alta resolución "en el que el Ayuntamiento invertirá 18 millones de euros, en obra y equipamiento, y entregará a la Junta para su gestión", afirma el alcalde. Este centro ocupará una parcela de 35.000 metros cuadrados, que forman parte de los 100.000 metros de nuevos suelos para equipamiento que aflora el PGOU. "Otros 20.000 metros se le entregarán a la Junta para que la Consejería de Educación construya un grupo escolar", apunta Bolín.

El plan prevé una construcción total de 48.293 viviendas que para la Junta tienen una expectativa de 169.025 habitantes (a razón de 3,5 personas por hogar) y para el Ayuntamiento se quedará por debajo de 150.000 (con un cálculo de 3 personas por hogar). En este momento la localidad tiene 43.000 habitantes censados y una población de hecho de unas 90.000 personas en temporada alta.

Un tren para el consorcio

Bolín se muestra especialmente satisfecho de la autorización del tren monorraíl, "suspendido a cinco metros de altura, para el que no será necesaria ninguna expropiación, porque va por avenidas de 22 metros de ancho, sin ruidos". El alcalde quiere incluir este proyecto en el consorcio de transportes de la costa que promueve la Junta: "Me gustaría llevarlo hasta la estación del AVE en Málaga". El problema es el paso por Torremolinos, que no se ha sumado al consorcio.

La planificación conjunta de ambos municipios es una carencia de este plan, según la opinión del delegado de la Consejería de Obras Públicas, Enrique Salvo. La razón fundamental por la que no se autoriza la ampliación del puerto deportivo está relacionada con la dificultad de los accesos en dirección a Torremolinos. Bolín está pendiente de la firma entre la Dirección General de Costas y la Empresa Pública de Puertos de Andalucía de la cesión del dominio público de la zona en la que se ampliaría el puerto.

El Ayuntamiento tiene previsto recurrir ante la Junta esta denegación de ampliación del puerto y la de una torre de 15 plantas que se proponía en una zona de planta baja más dos en Arroyo de la Miel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2003