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Dardos para Lázaro Carreter

Fernando Lázaro Carreter tuvo ayer un peculiar y divertido encuentro con dos de sus discípulos favoritos, la actriz Charo López y el periodista José Ramón de la Morena, director del programa radiofónico El larguero. Fue en el transcurso de la presentación que de su último libro, El nuevo dardo en la palabra (Ed. Aguilar), se hizo ayer en la biblioteca que lleva los apellidos del académico, en la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada. Lázaro Carreter descubrió ayer cuál era la relación con sus dos acompañantes: "Charo es mi mejor obra didáctica, y sin José Ramón de la Morena el libro, lleno de punzaditas dedicadas a él, no sería el mismo", dijo del periodista al que piropeó a su manera. "Ese modo rural de hablar ha hecho que sea ferviente seguidor de él desde que hace ocho años me aficioné a su programa por el insomnio". Tanto De la Morena como Charo López también lanzaron sus dardos, nada envenenados, a su admirado académico. Por su parte, la actriz recordó cómo su antiguo profesor imponía respeto en clase no sólo con su presencia, sino también con su mal genio. Concretamente, a ella le hacía temblar nada más entrar al aula cuando le espetaba sin anestesia: "Rosario, ¿intervalo o intérvalo?". Tampoco especialmente gratos son los recuerdos escolares que De la Morena tiene unidos al nombre de Lázaro Carreter: "Yo sólo lo asociaba al libro de gramática y a un profesor que, mientras me pellizcaba el moflete izquierdo, decía a gritos '¡sujeto!'; luego, apretaba el carrillo derecho y vociferaba '¡verbo!', y, finalmente, mientras caía un sopapo en la boca, remataba canturreando '¡predicado!". En el encuentro, que se produjo en presencia de Luis Partida Brunete, alcalde de Villanueva de la Cañada, y del escritor y periodista Juan Cruz, moderador del acto, tanto De la Morena como Charo López confesaron haber recibido de Lázaro Carreter lecciones inolvidables y estar subyugados por su inteligencia.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2003