"Burgos jugará en dos meses"

Los médicos, optimistas tras extirparle al portero rojiblanco un tumor maligno en su único riñón

Germán Adrián Burgos, el portero argentino del Atlético, de 33 años, ya está despierto, aunque permanece ingresado en la Unidad de Vigilancia Intensiva de la clínica Cemtro, de Madrid. Ayer, entre las nueve y media y las doce de la mañana, le extirparon un tumor maligno en el riñón izquierdo, el único que le funciona correctamente, de tres centímetros de diámetro. Los doctores que llevaron a cabo la operación, "una tumorectomía", Jesús Cisneros, Miguel Litton y José Ignacio Iglesias, calificaron de "éxito" la intervención. "Se ha podido conservar el riñón y su función renal y creemos que se ha conseguido con muchas posibilidades la curación del enfermo, aunque el tiempo lo dirá. En dos meses podrá volver a dar alegrías en los campos de fútbol", subrayó el doctor Cisneros.

Más información

Burgos tendrá que pasar entre siete y diez días en la clínica, aunque a las pocas horas de la operación ya estaba consciente e incluso conversó con los médicos mostrándose "muy contento", según reveló el doctor Villalón, jefe médico del club rojiblanco.

El doctor Miguel Litton, no obstante, recordó la gravedad del caso y subrayó con énfasis que el tumor era "maligno" lo que supone que existe un riesgo muy pequeño, pero cierto, de que se reproduzca "en el mismo sitio o a distancia". Sin embargo, el doctor precisó que el tumor "estaba encapsulado", aislado, y que la operación había sido "muy limpia, amplia y segura".

También recordó que el otro riñón del guardameta es "prácticamente inútil" a causa de una atrofia "posiblemente congénita" y que por eso era fundamental no dañar el riñón operado.

Burgos tendrá que hacerse revisiones cada tres meses durante los próximos dos años. A partir de entonces los controles se podrán ir espaciando.

Los doctores señalaron como una de las claves del éxito la premura con la que se descubrió la dolencia: "Es un tumor muy pequeño, localizado, y diagnosticado precozmente". El doctor Villalón, extrañado por los dolores abdominales de Burgos le sometió a diversas pruebas a lo largo de la semana, entre ellas una ecografía, gracias a la que se descubrió la existencia del hipernefroma en la zona media del riñón izquierdo del guardameta.

Burgos llevaba cerca de quince días con diversas molestias, primero atribuidas a una gripe y después a un cólico abdominal. Sin embargo, el jugador llegó a entrenarse con el resto de sus compañeros el miércoles, en doble sesión, y el jueves, con sus compañeros. El viernes ingresó en la clínica a las ocho de la noche. La decisión de operarle ya estaba tomada.

La cirugía es el único tratamiento posible en este tipo de dolencia, según explicaron los doctores, y una vez practicada, el jugador no tendrá que someterse a ninguna clase de tratamiento oncológico, ni farmacológico ni de quimioterapia.

El doctor Villalón confirmó que a las pocas horas de la operación el riñón intervenido funcionaba correctamente, aunque se prevé que tarde cerca de dos meses en estabilizarse definitivamente.

Germán Burgos, muy debilitado por la operación, conversó con los doctores y con su mujer tras las dos horas en el quirófano. El jugador expresó su agradecimiento a los doctores y afirmó sentirse muy satisfecho por el resultado de la intervención quirúrgica y por el optimista diagnóstico que le trasmitieron. El más optimista de todos los médicos fue el doctor Pedro Guillén, director de la clínica y especialista en traumatología, ayer sonriente maestro de ceremonias en la comparecencia ante los medios del equipo médico, que auguró que el jugador "podrá hasta cantar en dos meses", en referencia al grupo musical de rock que lidera Burgos.

Jesús Gil, el presidente de la entidad rojiblanca, fue el primero en adelantar la noticia de que todo había salido bien en el quirófano. El dirigente, en la puerta de la clínica, confió a los medios que "se sentía muy feliz" y que el Mono Burgos "volverá a torear". Gil, que llegó a la clínica sobre las diez de la mañana, aseguró que le daba igual "cuando vuelva a jugar. Lo único que me importa es que esté bien porque es un ser excepcional".

El jugador será hoy trasladado a una cama de planta desde la UVI, donde pasó la noche de ayer.

El doctor Villalón, en primer plano, junto al doctor Guillén (de blanco) y los médicos que operaron a Burgos, Jesús Cisneros y Miguel Litton.
El doctor Villalón, en primer plano, junto al doctor Guillén (de blanco) y los médicos que operaron a Burgos, Jesús Cisneros y Miguel Litton.RICARDO GUTIÉRREZ

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción