Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La central energética de Boroa empezará a funcionar en noviembre de 2005

La empresa irlandesa asegura que va a ser un "buen vecino"

La central de ciclo combinado de Amorebieta entrará en funcionamiento en noviembre de 2005 después de 33 meses de obras, que se iniciaron el pasado lunes, según anunciaron ayer sus promotores. La empresa pública irlandesa ESB presentó ayer el plan financiero de la planta, que se ubicará en el polígono industrial de Boroa y cuya construcción costará 515 millones de euros -90 millones más de lo anunciado-. El crédito que la firma ha solicitado asciende a 690 millones, que serán pagados con los ingresos de la central.

En la operación participan diez bancos, entre ellos BBVA y Banesto, pero hay negociaciones para la entrada de BBK y Kutxa, que "han mostrado elevado interés", aseguró Juan Carlos García, director general para España y Portugal del Royal Bank of Scotland, entidad que ha encabezado la operación crediticia [ver El PAÍS del pasado 17 de febrero].

El anuncio oficial del inicio de los trabajos de la central de Boroa llega al día siguiente de la inauguración de una planta similar, la de Bahía de Bizkaia en el Puerto de Bilbao, que también generará electricidad con el gas como combustible. Ambos proyectos empezaron a gestarse a mediados de los 90 pero el de la bahía se ha adelantado en su puesta en marcha, seguramente por la menor problemática social. La central de Boroa se ha tenido que enfrentar a la oposición de los vecinos de Amorebieta, que incluso convocaron un referéndum que logró más de 5.000 votos contra el proyecto. En el Puerto, el proyecto de Bahía apenas ha tenido oposición.

Ésta ha costado además 264 millones de euros, menos de la mitad de la inversión de Boroa, debido a que la operación de los irlandeses se financia casi en su integridad mediante un crédito.

La central como tal cuesta 515 millones incluyendo las obras de construcción, el montaje y las pruebas, porque se trata de un contrato llave en mano: la empresa recibe la infraestructura preparada para funcionar. Los 690 millones de crédito pedidos incluyen además el IVA, las conexiones a la red de gas y electricidad y los materiales de respuesto de la planta, según fuentes financieras. Se incluye un margen de seguridad del 10%, por lo que es posible que no se utilice todo el dinero.

55 millones hasta ahora

Esta deuda se pagará a largo plazo -"sin recurso al accionista", explicaron los promotores-, con los propios ingresos que genere la planta. Además de los 690 millones de euros, ESB, que ha creado la sociedad Bizkaia Energía para esta infraestructura, aporta cerca de 100 millones más. Los directivos irlandeses presentes ayer en Bilbao aseguraron que hasta ahora se han invertido cerca de 55 millones de euros.

Philip Clarke, director de desarrollo del proyecto, recordó que las gestiones empezaron hace seis años con el entonces consejero de Industria, Javier Retegi, y enumeró las seis administraciones que han supervisado el proyecto, desde las vascas al Gobierno central, el irlandés y la UE. El consejero delegado de ESB, Padraig Mcmanus, destacó que es "la mayor inversión extranjera" de su compañía y dijo que el respaldo de los diez bancos supone "un voto de confianza" para su empresa y el País Vasco "como lugar de inversión estratégica con una excelente tradición industrial".

Clarke destacó el "éxito" de la campaña informativa iniciada hace ahora dos años para defender el proyecto, aunque admitió "que todavía hay personas en contra. Pero, con el tiempo, seremos un buen vecino". La planta, con 755 megawatios de potencia, proporcionará 500 empleos directos en la construcción y otros 50 directos y 200 indirectos en su explotación. Se calculan 1,5 millones de ingresos anuales en impuestos para Amorebieta y otros 54 para la Diputación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de febrero de 2003