La Iglesia española elude pedir perdón por su implicación en la guerra civil
La Iglesia española rompió ayer con la reciente tendencia del catolicismo
en otros países y en el propio Vaticano y eludió pedir perdón por su
implicación en la guerra civil y su colaboración con la dictadura del
general Franco. En un documento que se limita a una petición genérica del
"perdón de Dios" para quienes participaron en cualquiera de los dos bandos,
los obispos renuncian a "señalar culpas de nadie" en la contienda. Su
portavoz, el obispo Juan José Asenjo, manifestó: "No queremos establecer
quién tiene que pedir más perdón". Lejos de entonar el mea culpa, Asenjo
afirmó que "la Iglesia también fue víctima" de la guerra. El documento
sitúa al catolicismo oficial por encima de los errores del siglo y critica
el secularismo.


























































