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OPINIÓN DEL LECTOR

Déficit democrático

Cuando en un país hay un 82% de personas que se oponen a la guerra, creo que hay que ser respetuoso con ese pensamiento. Y el Gobierno, con su presidente a la cabeza, no debe actuar, como hasta ahora ha sido muy frecuente, insultándoles y llamándoles irresponsables.

Son irresponsables los que no utilizan la razón para dirimir y solucionar este gran problema, al que nos está abocando el presidente Busch.

Estamos de acuerdo con los 42 premios Nobel que se oponen a la guerra; con los miles y miles de ciudadanos de todo el mundo que no quieren la guerra; estamos de acuerdo con el Papa y con el cardenal Rouco, que dicen no a la guerra. Y también con los presidentes Clinton y Carter, que siendo demócratas se oponen a la guerra. Además hay que recordar a este Gobierno que nos representa a todos, que según el artículo 66.3 de la Constitución Española, las guerras deben ser autorizadas por el Parlamento, que es donde reside la sobreranía nacional. Y una vez aprobadas por el Parlamento deber ser refrendadas por el Rey. Si no se siguen los pasos que marca la Constitución se estará incurriendo en una gran déficit democrático.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de febrero de 2003