Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
LOCURAS URBANAS Y OTROS SECRETOS DEL CARNAVAL

Citas íntimas con Don Carnal

Desfiles y disfraces en cuatro fiestas con marcada personalidad

Vuelve Don Carnal, y se enseñorea de campos, calles y plazas a la espera del embate de la siempre triunfante Doña Cuaresma. Pero mientras la ganadora viene acompañada de luto y ceniza, el perdedor -con esa atractiva estética del vencido- se envuelve en fanfarrias, oropeles, creatividad, fuerza, crítica, subversión y fiesta. La imaginación no tiene límites, y las ganas de diversión, tampoco.

SANTA CRUZ DE LA PALMA

La calle Real de la capital palmera, monumental y adoquinada, se convierte el lunes de carnaval en escenario de una batalla de polvos de talco en la que sus protagonistas, los empolvados, emplean miles de kilos. En La Palma festejan con lanzamiento de polvos de talco casi todo: el éxito en un examen, el triunfo del equipo de fútbol o la boda de unos amigos. También hay empolvados de carnaval por la mayoría de los rincones de la hermosa isla. En Santa Cruz de La Palma intervienen, además, los indianos, con pantalón y guayabera blancos y sombrero de paja; el atuendo femenino se compone de faldas largas de volantes, blusas de gasa o seda con encajes y pamelas. Su presencia recuerda el regreso de los emigrantes, tras haberse ganado duramente la vida al otro lado del Atlántico.

- Oficina de turismo (922 41 21 06).

MECERREYES (Burgos)

Ya no es un gallo de verdad: a partir del año 2000 ha sido sustituido por uno de trapo. También en esa fecha se recuperaron danzas desaparecidas hacía casi un siglo, y volvieron a elaborarse los dulces tradicionales. Todo ello da idea del arraigo de la fiesta en una localidad de algo más de trescientos habitantes, aunque muchos de los hijos y nietos del pueblo siguen acudiendo a él con la menor excusa, y protagonizando sus iniciativas más vitales. El rey (un niño vestido de blanco) porta el gallo en las manos el domingo de carnaval, mientras que el zarramaco, también llamado zarragón (lleva pecho y espalda cubiertos con pieles, cencerros y la cara tiznada), defiende a ambos de los intentos de los mozos de robar el gallo; si alguno lo consigue, el zarragón va tras él hasta que le da alcance y el gallo vuelve a manos del rey.

- Ayuntamiento (947 40 30 01).

MACEDA (Ourense)

Su ir y venir está marcado por la espontaneidad. No hay horario fijo, y el ritmo lo impone la respuesta de las gentes de las pequeñas aldeas que son visitadas por los felos; este año lo harán el sábado 1 de marzo. Los hombres y mujeres de lugares como Castro de Escuadro, Cimadevila, Santirso, Pías, Sarreaus, Tioira, Varxela, Vilardecás o Xinzo da Costa, todos ellos pertenecientes al municipio de Maceda (Ourense), verán cómo sus actividades cotidianas en el prado, con los animales, en la casa, son interrumpidas por la presencia festiva y provocadora de estos singulares personajes, advertida por el sonido de las cinco chocas, o cencerros, que portan. Su elegantísima indumentaria culmina en una espectacular máscara de madera, rematada con una suerte de mitra en la que figuran, pintados, los animales de la sierra de San Mamede, que preside estos parajes.

- Ayuntamiento (988 46 37 61).

LLAMAS DE LA RIBERA (León)

Se perdió en la posguerra, volvió a mediados de los años ochenta, tuvo un duro paréntesis marcado por la muerte de uno de los chavales que había protagonizado su recuperación, regresó en 1992 y, en estos momentos, sus guirrios y madamas conforman el signo de identidad más característico de la pequeña localidad leonesa. Sólo hay que acercarse hasta allí el domingo 2 de marzo, recién empezada la tarde, para disfrutar con el magnífico espectáculo de las máscaras de los guirrios, adornadas con cuatro abanicos de papel de seda multicolores, que se abren y se cierran acompasadamente, siguiendo sus movimientos. El resto de la vestimenta lo componen camisas y calzones de lino blanco, faja negra y cinturón de cuero con unas pequeñas esquilas que proporcionan el sonoro testimonio de su presencia; en la mano llevan tenazas, vejigas de cerdo y rabos de cordero, con los que juegan incansablemente con todos los presentes.

- Ayuntamiento (987 36 20 13).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de febrero de 2003