Maragall descarta "besos y abrazos" poselectorales con Convergència

"Es difícil que quienes se pelean al día siguiente se besen y se abracen". Pasqual Maragall, presidente del Partit dels Socialistes (PSC), descartó así la hipótesis del pacto poselectoral entre los socialistas y Convergència i Unió (CiU) que pronostica Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). "No se producirá [el acuerdo de gobierno], es difícil de imaginar algo así en un cambio de época", añadió Maragall ayer en Palma de Mallorca, donde anunció que la campaña electoral en Cataluña será "muy dura" porque en ella todos se juegan mucho. "Tendrá que pasar un tiempo para que las heridas se curen", agregó.

El líder del PSC recordó que gobernó en el Ayuntamiento de Barcelona durante 15 años con sus "amigos" de ERC e ICV. "No temo en absoluto pensar en gobiernos de coalición", pero reclamó "un resultado claro en Cataluña para que se pueda alcanzar cuanto es deseable".

El esquema interno de gobierno autónomo que rige actualmente en las islas Baleares es visto por Maragall como un posible modelo exportable para España en el futuro, por el entendimiento interior y reparto de poder entre las islas. "Las islas son fáciles de dividir", señaló el presidente del PSC, "y el Gobierno de Francesc Antich las ha unido dándole a cada una su personalidad y libertad. Este es el modelo para España. Sólo tiene valor el afecto y la colaboración entre partes que cada una de ellas identifica como propias y defienden su identidad, con voluntad de juntarse con otros, sin uniformismo ni unidad obligada", dijo.

Maragall dictó anoche una conferencia dentro de un ciclo organizado por la Obra Cultural Balear en el que participarán los candidatos a presidentes de Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Montilla y Pujol

El primer secretario del PSC, José Montilla, mostró ayer sus dudas sobre la "sinceridad" de las quejas que anteayer expuso el presidente de la Generalitat y de CiU, Jordi Pujol, contra el concepto de España de su homólogo en el Gobierno central y el PP, José María Aznar, tras siete años de colaboración entre CiU y el PP, y atribuyó estas críticas a la proximidad de las elecciones. Pujol se quejó anteayer en Madrid de que desde el momento en que CiU reclamó al Gobierno central más autogobierno para Cataluña encontró "una actitud cerrada" y una "tendencia reductora del nivel autonómico", de modo que "en esa España que se quiere hacer no estamos cómodos", dijo.

En declaraciones a los periodistas, Montilla lamentó que Pujol haya "tardado siete años en darse cuenta" del modelo de España que impulsa el PP, y aseguró que sus afirmaciones responden al hecho de que se acercan las elecciones municipales y autonómicas y CiU tiene encuestas "adversas". Por ello, indicó que los socialistas tienen "dudas sobre la sinceridad" de las quejas de Pujol.

"Seguro que Pujol no descubrió ayer [por anteayer] la actitud y la política del PP hacia Cataluña y hacia el Estado de las Autonomías", agregó el dirigente socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de enero de 2003.