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Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Hisashi Shinto, impulsor de la industrialización de Japón

Hisashi Shinto, uno de los hombres de negocios más conocidos de la posguerra en Japón y presidente del gigante de las telecomunicaciones Nippon Telegraph and Telephone Public Corporation cuando fue privatizada en 1985, falleció en la madrugada del pasado domingo de una neumonía en un hospital de Tokio. Tenía 92 años. El ejecutivo se vio envuelto a finales de los ochenta en un escándalo de corrupción, que puso prácticamente punto final a una carrera que se había iniciado medio siglo antes.

Shinto nació en 1910 en la prefectura de Fukuoka. Tras graduarse en 1934 como ingeniero naval en la Universidad Imperial Kyushu, comenzó a trabajar en los astilleros Harima, una industria clave entonces para un Japón que se encaminaba hacia el conflicto mundial.

En 1972 alcanzó la presidencia de la fusionada Ishikawajima-Harima Heavy Industries (IHI), compañía que reorganizó y dirigió durante siete años. Al timón de IHI tuvo que vadear la crisis petrolera de los setenta, hasta que a finales de la década, acosado por los problemas financieros que vivía la empresa en medio de la crisis que barrió el sector naval, dimitió del cargo.

Su experiencia no cayó en saco roto. Hombre de prestigio y uno de los industriales más conocidos de Japón, fue recomendado por varios empresarios -entre ellos Toshio Doko, quien fuera presidente de la Federación Japonesa de Organizaciones Económicas (Keidanren)- para dirigir Nippon Telegraph and Telephone Public Corporation.

Hisashi Shinto se convirtió así en el primer presidente del grupo de telecomunicaciones que procedía del sector privado. Era enero de 1981.

Aquí cimentó la reputación que le convertiría en uno de los nombres claves de la transformación económica que experimentó Japón después de la II Guerra Mundial. En abril del año siguiente, bajo su mando, el conglomerado se convertía en privado y cambiaba su denominación a NTT Corporation. La palabra Public se cayó del nombre.

Durante el proceso de privatización, Shinto tuvo que hacer frente a la oposición de los sindicatos, de un sector de los antiguos directivos de la compañía e incluso del propio Ministerio de Correos y Telecomunicaciones, que quería mantener un cierto control. El ingeniero naval introdujo nuevas forma de trabajo, orientó el negocio al cliente y segó la burocracia. La compañía contaba entonces con 350.000 empleados.

Hisashi Shinto había transformado la operadora. Pero su tupida red de conexiones acabó por atraparle. Poco tiempo después, en 1988, se vio envuelto en un escándalo de corrupción que sacudió la vida política y empresarial del país y se vio obligado a dimitir. Fue acusado de haber aceptado acciones de una inmobiliaria, Recruit Cosmos, a cambio de favores.

En marzo del año siguiente, fue detenido. El escándalo afectó entre otros al entonces primer ministro, Noboru Takeshita, cuyo Gobierno dimitió en bloque en junio de 1989. Al año siguiente, el artífice de la privatización de NTT fue condenado a dos años de prisión y una multa de 22,7 millones de yenes (176.000 euros al cambio actual). Su edad y su prestigio empresarial le salvaron de la cárcel.

En 1997 regresó como consejero a NTT, puesto que abandonó en 2001. Algunos expertos consideran que Hisashi Shinto revolucionó el grupo de telecomunicaciones y el sector público con sus métodos de gestión. Él mismo así lo consideraba. "Cuando llegué a la cabeza de la antigua NTT, no existía el concepto de cliente. Pero ahora veo cómo se utiliza la palabra cliente en lugar de abonado incluso en los documentos oficiales", dijo en una ocasión. "En otras palabras, los empleados de NTT han comenzado a entender de buena gana que se ganan la vida porque los clientes utilizan sus servicios".-

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