Reportaje:

Los trazos cobrizos de Picasso

Una muestra de grabados picassianos inaugura en Bancaixa un espacio dedicado a la obra gráfica del artista

Sobre paredes sugestivamente lucidas en colores malva, lila o rosa, según la luz que les venga encima, y que llaman la atención a primera vista, descansa un selecto puñado de grabados de la Suite 156 de Pablo Picasso. Las paredes imponen lo suyo por la inesperada coloración ("buscábamos un tono alegre", justifica Sally Radic, comisaria de la exposición), pero los cuadros, tenuemente iluminados para no castigar el papel sobre el que fueron estampados, respiran sobradamente en las dos espaciosas salas de la Fundación Cultural Bancaixa que acogen en Valencia, desde ayer, la muestra bautizada como Picasso, energía lineal. En ella "se explora lo que es el grabado en Picasso", explicaba en la presentación Radic, "pero sobre todo se examina la línea, en la que la marca de Picasso es inconfundible". La técnica dominante es el aguafuerte. "La rapidez e inmediatez en la ejecución de esta técnica sería la principal causa de su utilización", reza uno de los letreros informativos, ya que permitió al artista "una línea muy fluida, que parece salir sin pensar", en palabras de la comisaria. Con el aguafuerte fueron ejecutadas las tres cuartas partes de esta suite que, como su nombre indica, consta de 156 piezas de temática diversa.

Las piezas expuestas reflejan buena parte de esos temas, algunos recurrentes en la obra de Picasso: desde la Cabeza rembranesca (Rembrandt con sombrero blando) que abre la muestra y que remite a su recurrente referencia a la historia del arte, al circo (Dama en el circo, El pintor en el circo), pasando por las modelos o las odaliscas, sintetizadas en esa sugestiva Vieja modelo posa como joven odalisca que sobresale entre las estampas circundantes. Pero no es la temática, el contenido de los grabados sobre lo que esta exposición trata de llamar la atención del espectador. Usar el aguafuerte es como dibujar, sólo que con una punta metálica o un escoplo sobre una plancha de cobre barnizada, que se introducirá en un baño de ácido para que éste muerda los trazos marcados. En palabras de Radic, "lo primero, es que la gente se fije en cómo dibujaba Picasso". En ese sentido, nos encontramos en una muestra de intencionalidad didáctica, que por otro lado, permite comprobar cómo al anciano Pablo Picasso tenía un control total sobre la mano con que grababa: cuando hizo esos grabados, entre los años 70 y 71 del siglo pasado, el genial artista malagueño superaba los 85 años. No le temblaba el pulso. "La relación con la plancha de cobre", señala un texto adjunto firmado por Brigitte Baer, "es como un love affair que continúa hasta sus últimos días".

El componente didáctico queda patente en un panel colgado en la antesala de la colección, donde un breve diccionario de consulta rápida explica los términos técnicos a tener en cuenta en el proceso creativo: la plancha, el acerado, el aguafuerte, la aguja de grabar, la estampación, etcétera. Picasso, energía lineal es la primera de tres exposiciones inicialmente programadas para este año sobre la obra gráfica picassiana, y que se nutrirán del patrimonio de Bancaixa, rico en grabados del pintor. La siguiente, señalan, establecerá una comparación entre el aguafuerte y otras técnicas de grabación y formas de trabajar el papel utilizadas por Picasso, como el aguatinta o la tinta seca. Pocas entidades como Bancaixa pueden abordar este proyecto, ya que, como recordó el vicepresidente de la Fundación, Vicente Montesinos, "es la institución privada con mayor obra gráfica de Picasso". La Fundación dispone de 648 grabados, vinculados a cuatro colecciones completas: la Suite Vollard, la Suite 347, la Suite 156 y la Caja de remordimientos, amén de cuarenta grabados incluidos en cuatro libros ilustrados. La sala malvarrosa, o lila, antes sala Ribera se convierte así a partir de ahora en Sala Picasso, un espacio permanente destinado a mostrar la obra gráfica del artista, a través de pequeñas selecciones que después viajarán por los territorios donde la entidad financiera está presente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de enero de 2003.

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