Reportaje:

Niños de ciudad dormitorio

Sólo un municipio de Guadalajara supera la tasa de natalidad de la localidad sevillana de Castilleja de Guzmán (26,3)

Castilleja de Guzmán puede presumir de ser de los pocos municipios del área metropolitana de Sevilla que se libró del sarampión urbanístico que acogotó territorios en un abrir y cerrar de ojos. Fue un pueblo minúsculo hasta mediados de los ochenta porque casi todo el término estaba en manos del torero Paco Camino y de los herederos de una familia de exportadores de aceituna. Abundaban los olivares y faltaban personas.

Cuando la antesala de la Exposición Universal abrió el apetito inmobiliario se descubrieron tales riquezas arqueológicas en el suelo que tampoco prosperaron los planes del adosado, hasta que en 1995 se dio rienda suelta al crecimiento urbanístico. El actual alcalde, José Lozano Portillo (PSOE), lamenta que su predecesor apostara por un modelo apelmazado de adosados en los que abundaron las anomalías y que explica el crecimiento demográfico que está experimentando el municipio, que pasó de contar con 692 empadronados en 1996 a tener seis años después 2.079.

El alcalde calcula que la población real del municipio ronda los tres millares, la mayoría con edades comprendidas entre los 29 y los 39, lo que también explica la querencia natalicia de sus habitantes. "Recibimos población que sale de Sevilla y son hogares de gente joven, que está en edad fértil, con rentas altas porque normalmente ingresan dos sueldos", describe Lozano.

En el último Anuario Social de España de la Fundación La Caixa, Castilleja de Guzmán es la segunda localidad española con mayor tasa de natalidad, después de Cabanillas del Campo (Guadalajara), donde nacieron 27,2 niños por cada mil habitantes en el año 2000. En el pueblo sevillano la tasa se situó en el 26,3. A continuación también figura otra localidad andaluza, la granadina Cenes de la Vega (25).

En Castilleja de Guzmán se ha agudizado en pocos años el desnivel entre su comportamiento demográfico y la evolución de sus servicios. Hasta hace un mes, los vecinos tenían que acudir a otras localidades para sacar dinero de un cajero. Aún hoy no disponen de una pescadería local y gozan de un supermercado desde hace poco más de un año. Tienen una barredora mecánica recién estrenada, un policía de baja y otro en prácticas y un párroco propio desde el mes de octubre, cuando se puso fin a una ausencia de 90 años.

Pero la mayor de sus urgencias es la construcción de un colegio para evitar que los niños tengan que seguir trasladándose a centros de Valencina, Camas o Castilleja de la Cuesta. En edad escolar de infantil y primaria hay en la actualidad 306 pequeños, pero por debajo de los tres años hay 135 (alrededor de 90 acuden a la guardería municipal). "Hay carritos y embarazadas por todas partes", dice Marta Mayor, que ha tenido a su segundo hijo hace tres meses, para indicar que algunos padres temen que el colegio proyectado sea pequeño.

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El centro está previsto para el próximo curso y se limitará a primaria, lo que también suscita las quejas de las familias, que desean que incluya el ciclo de secundaria. Para el alcalde, el colegio servirá además para forjar en los niños la sensación de pertenencia al pueblo de la que carecen casi todos los mayores, que han elegido Castilleja de Guzmán como ciudad dormitorio.

Salud sobresaliente, renta baja

En el Anuario Social de España 2003, de la Fundación La Caixa, las mejores notas que obtiene Andalucía son en materia de salud, entorno, clima, seguridad, medio ambiente y accesibilidad económico-comercial. No obstante no existe una gran uniformidad entre las provincias, ni para lo bueno ni para lo malo.

Las puntuaciones más altas (de nueve) son para Jaén por su convivencia y participación social -un índice elaborado a partir de indicadores como separaciones, divorcios, familias numerosas, participantes en manifestaciones ilegales o abstención electoral- y Málaga en materia de accesibilidad económica y seguridad vial. Almería y Jaén también reciben esta nota en salud.

Las peores calificaciones (de uno) son para Cádiz en el tema de renta, Jaén por sus servicios sanitarios y su nivel de educación. Huelva y Sevilla destacan por su escasa oferta cultural y de ocio. Para este apartado se han tenido en cuenta la tasa de museos, recintos escénicos, recursos de música y danza, espectadores en salas de cine, espacios deportivos, espectáculos taurinos, fiestas populares, bares y centros comerciales, de ocio y de mayores.

Granada figura en los suspensos con un bajo nivel de empleo y Córdoba y Huelva, por las condiciones laborales. En conjunto, la provincia con un nivel de bienestar más alto es Almería (obtiene un 5), mientras que Huelva recibe la peor puntuación (1).

Sobre la firma

Tereixa Constenla

Corresponsal de EL PAÍS en Lisboa desde julio de 2021. En los últimos años ha sido jefa de sección en Cultura, redactora en Babelia y reportera en Andalucía. Es autora del libro 'Cuaderno de urgencias'.

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