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Reportaje:La jornada de Liga | FÚTBOL

"Aún no se me puede comparar con Raúl"

Fernando Torres remite los paralelismos a cuando tenga, como el madridista ahora, 26 años

"La gente se empeña en comparar, pero no sirve de nada. No sé cómo se consigue ser una estrella. Para serlo todavía me falta todo. Yo acabo de empezar y ya se verá dónde he llegado cuando, como Raúl, tenga 26 años y juegue partidos internacionales".

Fernando Torres, encerrado en la burbuja de cristal antisoberbia que han diseñado para él su técnico, Luis Aragonés, que no perdona el endiosamiento, y los responsables de prensa del Atlético, compareció ayer ante los periodistas por primera y última vez durante la semana del derby para, aparentemente, minimizar su figura.

El delantero rojiblanco ya había recibió antes del martes más de 40 peticiones de entrevista. Las rechazó todas. "He pasado todos estos días sin leer los periódicos ni oír la radio. Han sido muy tranquilos", comentó. Su rostro durante los entrenamientos confirma sus palabras: bromas, sonrisas y complicidades con su compañero y amigo Jorge.

Tras su magnífico gol al Deportivo, el pasado domingo, Torres ha vuelto a saltar a las portadas, a los minutos de máxima audiencia de las televisiones y a los temas principales de las emisoras. Y uno de los más recurrente ha sido el de compararle con el madridista Raúl.

"Sólo puedo hablar del presente. Hablar de lo que voy a ser, del futuro, es una tontería", insistió Torres, de 18 años. Tras su humilde discurso se esconde, sin embargo, un futbolista seguro de sus posibilidades. Tanto que su frase posterior también podría interpretarse como un desafío a su rival: "Ya veremos dónde estoy cuando tenga su edad".

Torres volvió a mencionar el nombre del siete madridista cuando trató de desentrañar las posibles claves del encuentro de mañana en el estadio Bernabéu: "Raúl siempre está ahí, y más ante el Atlético". "El secreto estará", según el ariete, "en salir a tope, jugar unidos, aprovechar nuestras ocasiones y arrebatarles el balón. Ellos están incómodos sin la pelota". Sobre la plantilla blanca concedió: "Del Madrid me preocupan las individualidades, cinco o seis jugadores, porque ellos solos te resuelven cualquier partido".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de enero de 2003