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Reportaje:ESPAÑA, SELLO A SELLO

De Velázquez a Alfonso XIII con el Sáhara por medio

EL PAÍS entrega hoy los cinco primeros sellos de una colección de 330 que se incluirán gratis de lunes a viernes

EL PAÍS entrega hoy los cinco primeros sellos de una colección de 330 que se incluirán gratis de lunes a viernes

El diario EL PAÍS inicia hoy la primera entrega de una selecta colección de 330 sellos que resumen la historia de la filatelia española desde que se emitió el primer sello en 1850, en tiempos de la reina Isabel II. Estos cinco primeros sellos se acompañan de una carpeta para depositarlos, unas láminas separadoras y unas hojas explicativas.

Durante 13 semanas, de lunes a viernes, se podrá obtener completamente gratis con cada ejemplar del periódico cinco sellos dedicados a un mismo tema. El de hoy, domingo, se refiere a Alfonso XIII y su familia. Las cinco imágenes se realizaron en 1926 por el fotógrafo de la casa real Kaulak, y posteriormente se imprimieron en la empresa londinense Waterloo & Sons.

Los protagonistas son el rey Alfonso XIII, la reina Victoria Eugenia, el entonces príncipe de Asturias, Alfonso, que fallecería en trágicas circunstancias; las infantas Cristina y Beatriz (este sello está dedicado a la Cruz Roja Española), y en el quinto ejemplar aparecen todos los miembros de la familia, una particularidad que antes no se había dado. Todos los sellos son del año 1926.

Los cinco sellos de mañana, lunes, emitidos en 1930, ofrecen como motivo común el descubrimiento de América. Excepto en el que aparece la nao Santa María, una de las tres carabelas de Colón, que se imprimió en la citada empresa Waterloo, los demás se deben a José Luis Sánchez Toda. En ellos figuran Colón meditando sobre lo que debe hacer, la despedida a los navehantes en Palos de la Frontera, el almirante con los dos hermanos Pinzón y un sello triangular -una forma poco común en la historia de la filatelia- para las tres naves que llegaron a América el 12 de octubre de 1492.

Los ejemplares del martes están dedicados a Madrid. Son de distintas épocas. Uno de ellos, de 1984, conmemora el estatuto de autonomía de la Comunidad de Madrid; otro de 1961 celebra el cuarto centenario de la capitalidad madrileña con la Puerta de Alcalá. El de abril de 1936 tiene la particularidad de no estar dentado, y se emitió con motivo de una exposición nacional de filatelia. Completan el quinteto un ejemplar especial para la franquicia del Congreso de los Diputados (1916) y el otro de 1931 con la fuente de Cibeles, el Palacio de Correos en segundo plano y un avión en el cielo que indica su carácter de servicio aéreo.

La entrega del próximo miércoles está destinada a los escritores. Los novelistas Benito Pérez Galdós, Pío Baroja y Concha Espina, el poeta Antonio Machado y el historiador y autor de numerosos libros Ramón Menéndez Pidal. Para la imagen de Galdós (1971) se utilizó el retrato que le hizo el pintor Joaquín Sorolla. Machado (1978) aparece con el fondo de la iglesia soriana de San Saturio, ciudad muy unida a su obra y a su vida. Baroja (1978) está tocado con boina y se puede ver en segundo plano un caserío parecido al que poseía en la localidad navarra de Vera de Bidasoa. Los ejemplares de la santanderina Concha Espina y Menéndez Pidal son de 1970 y 1971, respectivamente.

El tema del jueves 9 será el Sáhara, que refleja los tres estatus que el territorio recibió a lo largo del siglo XX: como posesión española del Sáhara Occidental, como territorio y como provincia a partir de los años sesenta. Estos sellos van ilustrados con diversos motivos de aquel territorio, cuyo control político todavía está dando mucho que hablar en los foros internacionales.

Por último, el viernes será el arte del pintor Velázquez el motivo común de los sellos, en los que aparecerán el Retrato del conde-duque de Olivares (1961), Las meninas (1938), La infanta Margarita (1961), La fragua de Vulcano (1938) y La rendición de Breda (1939). Este último tiene un diseño de mucha calidad: se tiraron 100 ejemplares en el Madrid republicano y luego se fabricó en Valencia antes de que acabara la Guerra Civil. Las autoridades del régimen franquista lo recuperaron para ponerlo en circulación por su alto nivel técnico y artístico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de enero de 2003