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Muere uno de los 14 inmigrantes heridos en el fuego de los calabozos de la comisaría de Málaga

La explicación del Ejecutivo sobre el incidente discrepa con el informe de los bomberos

Uno de los 14 inmigrantes heridos el viernes en el incendio provocado en la Comisaría de Málaga falleció ayer por la mañana a causa de las lesiones sufridas durante el siniestro y otros ocho siguen hospitalizados, cuatro de ellos en estado muy grave. Las explicaciones dadas por la Subdelegación del Gobierno no despejaron las sombras sobre el incidente ya que mientras el subdelegado, Carlos Rubio, dijo que a los "20 segundos" de detectarse el fuego, los detenidos fueron invitados a salir, del informe de Bomberos se deduce que cuando ellos llegaron, la celda estaba cerrada.

El marroquí fallecido no está identificado ya que aunque la policía tiene la lista de los heridos, en la mayoría de los casos aún desconoce a quién corresponde cada nombre. Otros siete inmigrantes continúan ingresados en los hospitales Carlos Haya y Clínico de la capital, cuatro en estado muy grave, con quemaduras entre el 20% y 60% de su cuerpo. El octavo herido ha sido trasladado al hospital Virgen del Rocío, de Sevilla.

Ayer, el subdelegado trató de aclarar los hechos. Según Rubio, el incendio fue provocado por el guía de la patera en la que habían llegado el jueves los sin papeles. Se trata de Patrick Arhaban, miembro de una red de tráfico de inmigrantes, con dos órdenes de busca y captura, que cobró 5.000 euros a cada uno por cruzar el Estrecho. El subdelegado aseguró que este detenido -ayudado por otros dos- provocó el fuego con sábanas y colchones, trató de retrasar la detección del siniestro y luego impidió la salida de la celda a sus compatriotas para formar un tumulto que le permitiera huir.

Pero algunas de las explicaciones del subdelegado no casan con el informe de los bomberos. Rubio afirmó que, por las imágenes recogidas por las cámaras de los calabozos, apenas "20 segundos" después de que se produjera el fuego, un policía "acudió a la celda y les invitó a salir", acción que fue impedida por los "dos o tres" inmigrantes que habían provocado el incendio. Sin embargo, del informe de Bomberos se desprende que la celda no se abrió hasta que llegaron ellos, que lo hicieron "con una llave maestra facilitada por los miembros de la policía nacional que colaboraron en la evacuación".

El presidente de Andalucía Acoge, José Luis Rodríguez, se preguntó cómo puede haber heridos con el 60% del cuerpo quemado si se actuó en 20 segundos. Por eso, la ONG ha elevado una queja al Defensor del Pueblo Andaluz para que se determine si funcionaron los sistemas de evacuación e incendio.

El subdelegado admitió que el grupo no fue sometido a un cacheo exhaustivo al entrar en la comisaría porque aparentemente no eran peligrosos, razón por la que pudieron introducir algún mechero o cerilla.

El comisario provincial, Florentino Villabona, añadió que por instrucciones internas, el desnudo integral se reserva para detenidos de extrema peligrosidad. Además precisó que como muchos vienen con varios pantalones para protegerse del frío en el Estrecho, resulta difícil encontrar un mechero o una cerilla entre su ropa. Estas afirmaciones contradicen las declaraciones del subdelegado, que el viernes dijo que no era extraño que tuvieran esos elementos porque "normalmente esas personas fuman en sus celdas".

Lo cierto es que en el calabozo estaban mezclados los sin papeles con un delincuente común. Según la policías, Arhaban no fue apartado porque los inmigrantes suelen falsear su identidad y en este caso la identificación llegó casi con el incendio.

La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes ha pedido el cese de Rubio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de diciembre de 2002