Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Una derrota millonaria

El equipo de fútbol de Vélez Rubio (Almería) reparte 160 millones del Gordo de Navidad

Empieza el minuto uno de la primera parte del partido de liga de Regional Preferente entre el equipo de Oriente de la capital almeriense y el Vélez Rubio C. F. No se había marcado ni un solo gol pero el equipo visitante, penúltimo en la clasificación general, se alzaba ya como indiscutible triunfador de un encuentro que ni siquiera le apetecía jugar.

Los once titulares y los dos entrenadores del club velezano prestaban atención a una película de vídeo que el chofer del autobús, Antonio José, les había puesto para hacer el trayecto hasta Almería más llevadero cuando los teléfonos móviles comenzaron a sonar de manera incesante. "¡Nos ha tocado el primer premio! ¡Somos millonarios!", anunciaron antes de llegar siquiera al campo de juego. En efecto, el club de fútbol había repartido por el municipio de Vélez Rubio 160 millones de euros del número 08.103, agraciado con el primer premio del sorteo extraordinario de Navidad y vendido en parte en el vecino municipio de Alcantarilla (Murcia).

El Vélez Rubio C. F. mantiene la tradición de comprar lotería cada año en La Bruja, la administración de lotería de Alcantarilla donde eligen un número distinto cada Navidad para financiare. Su presidente, Diego García, propietario de la empresa de patatas fritas La Velezana, es el responsable de que muchos vecinos del pueblo, de 7.000 habitantes, hayan tenido la oportunidad de "agarrar" algún pellizco. Participaciones y décimos del Vélez Rubio C. F. se han distribuido en bares, discotecas, oficinas y todo tipo de negocio en la comarca. "Yo estaba friendo patatas cuando he ido al coche y he oído el número premiado. No me lo podía creer. Desde luego que por hoy he dejado de freír patatas", decía García mientras su equipo mantenía el empate en la capital.

Minuto 50. Joseíllo, del equipo del Oriente, marca el primer gol. Pero el interés del partido no estaba precisamente en el campo de juego sino en los vestuarios, adonde los jugadores velezanos querían llegar "cuanto antes" para cambiarse de ropa y regresar al pueblo a festejar su verdadero premio. Francisco Teruel, central del equipo, no podía contener la alegría al saberse con 100.000 euros en el bolsillo, la mitad de un décimo compartido con otro amigo. EL otro central y compañero, José Domingo Torrente, había corrido igual suerte. "Somos un equipo muy joven. Francisco y yo tenemos 25 años pero hay jugadores que no pasan los 18. La juerga está asegurada y vamos a celebrarlo por todo lo alto", anunciaba el jugador. El segundo entrenador, Francisco Verdejo, no podía contener las lágrimas en el banquillo del campo de juego y repetía sin cesar que los 200.000 euros de su décimo iría derechos "a ayudar a la familia".

Minuto 70. Segundo gol del Oriente a cuenta de Carrillo. Los periodistas comienzan a llegar masivamente al campo de fútbol de Los Ángeles, en el barrio del mismo nombre, aunque no para cubrir la información deportiva precisamente. El equipo velezano, que contaba sólo con 11 jugadores y carecía de suplentes acaba con tres lesionados -de mentirijillas, quizá- y el árbitro se ve obligado a pitar el final del partido. Será la federación de fútbol la que decida si los 20 minutos que restan habrán de jugarse o no más adelante, aunque todo parece indicar que el Vélez Rubio C. F. cederá encantado la victoria a su rival. Sin duda, la de ayer fue la derrota más dulce de su pequeña historia deportiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de diciembre de 2002