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Gaspart se queda solo en el Barça

La dimisión del vicepresidente primero Castells acaba con el pacto del consenso

Joan Gaspart se ha quedado solo con Louis van Gaal, y el entrenador corre el serio riesgo de ser destituido mañana. Joan Castells, vicepresidente primero del Barça, cumplió ayer su amenaza de abandonar al presidente si no se avenía, en 48 horas, a convocar elecciones para la primavera. Castells, presidente de la Mutua Fiatc, anunció su dimisión irrevocable "como consecuencia de las insalvables diferencias de criterio en la línea de gestión del club que mantengo con el presidente".

Cinco de los seis vicepresidentes de la primera junta han dejado su cargo en dos años

La dimisión de Castells, oficializada en un comunicado especialmente duro con Gaspart, estaba anunciada desde el pasado martes, cuando al presidente le abandonó otro vicepresidente, Gabriel Masfurroll, por disconformidad con las decisiones que afectan a la gestión de la entidad, que pasa por una grave crisis "por la falta de credibilidad de la directiva", utilizando palabras de Castells.

El ex vicepresidente, responsable del área económica, también atribuyó su dimisión a las discrepancias en el capítulo presupuestario. "Mantengo diferencias con Gaspart en el área económica", se lee en el comunicado. "Partiendo de un adecuado presupuesto de ingresos, éste se ha visto superado de forma arbitraria con una política de fichajes costosos así como con una estructura de gasto de explotación sobredimensionada", señaló Castells en la misiva de la renuncia. Y el ex vicepresidente se refiere igualmente a la "ineficaz política deportiva que ha incidido negativamente en el cumplimiento de los presupuestos".

Castells, que fracasó ayer en su nuevo intento de convencer a Gaspart para que convocara elecciones, tomó la decisión de abandonar la directiva después de una reunión de tres horas con sus directivos. La respuesta del presidente siguió la línea empleada tras la dimisión de Masfurroll. "Ahora toca aguantar", proclamó Gaspart, "y quien no esté de acuerdo tiene las puertas abiertas. Respeto a los que se van, pero lo que se tiene que hacer es ganar".

Al margen de una docena de adjuntos, Castells es el quinto vicepresidente que dimite en dos años y medio de mandato de Gaspart, elegido el 24 de julio de 2000, después de las renuncias de Masfurroll, Josep Martínez Rovira, Jaume Llauradó y Ángel Fernández, todos ellos procedentes de otras tantas precandidaturas.

Pese a haberse roto el pacto del consenso surgido de las elecciones, Gaspart reiteró su intención de no dimitir y convocar próximamente una asamblea de compromisarios para someterse a una moción de confianza, propuesta que Castells califica de "ambigua". El presidente no quiere que se produzca ningún vacio de poder y, a tal efecto, ayer nombró a Sixte Cambra para ocupar el puesto de Castells. El reciente ingreso de Cambra a la junta ya fue muy comentado porque tres de los cinco ejecutivos incoporados por Gaspart han sido recomendados por la empresa Seeliger y Conde, propiedad del hoy vicepresidente.

Francesc Closa se mantiene como vicepresidente segundo mientras que Salvador Alemany pasa a ocupar el cargo de vicepresidente tercero. Enric Reyna, que sustituyó a Masfurroll, ocupará la vicepresidencia cuarta y la quinta será seguramente para Joan Molas, persona muy próxima también al presidente. El vocal Joan Sagalés, responsable del balonmano, completa el consejo de 21 directivos que preveen los estatutos. A Gaspart se le puede abrir una nueva vía de agua: Alemany, el vicepresidente de mayor influencia, no descarta dimitir, disgustado como está con la situación. La salida de Castells comportó también la dimisión como adjuntos de ocho de sus seguidores: Joan Hortalà, Alfons Malet, María Antonia Milà, Jordi Ribé, Jaume Sanmartí, Lluís del Val, Josep Vila y Àngel Segarra. Por contra, no han comunicado su renuncia los otros cuatro adjuntos y sigue la directiva Isabel Galobardes.

Gaspart, en cualquier caso, insistió en que sustituirá a cuantos directivos dimitan. "Pienso que por sentido de la responsabilidad tengo que continuar al frente del Barça", dijo. "Que la gente haga lo que tenga que hacer". El presidente garantizó que no sólo cuenta con voces favorables a su gestión, sino que anteriores colaboradores que dejaron el club le "han pedido reingresar", en una alusión a antiguos miembros que ocuparon cargos en la etapa del ex presidente Josep Lluís Núñez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de diciembre de 2002