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Académicos de 32 universidades reivindican la influencia determinante del historiador y jurista Rafael Altamira

Es hora de que el historiador "más sobresaliente" de la primera mitad de este siglo, el alicantino Rafael Altamira, ocupe un justo lugar en la historiografía española. Ésta fue la unánime reivindicación de académicos y expertos reunidos ayer en Alicante para analizar la obra y posterior influencia del ilustre ensayista y jurista, injustamente "postergado" por la historia.

Con el propósito de difundir su figura, la Universidad de Alicante acoge desde ayer y hasta el viernes el Congreso Internacional Rafael Altamira (Alicante, 1866). El intelectual, máximo especialista en derecho indiano, cuya obra no solamente sigue vigente en la actualidad sino que es referencia obligada, es considerado el fundador del Tribunal de Justicia de La Haya. Su contribución en el ámbito de la jurisprudencia le llevó a ser propuesto para el premio Nobel de la Paz en dos ocasiones. Sin embargo, su fallecimiento en 1952, poco antes del fallo del jurado, impidió al alicantino lograr esta distinción. Hoy, su figura es un símbolo para el continente americano. Durante tres días, el campus de Sant Vicent del Raspeig acogerá a historiadores, juristas y estudiosos de la literatura española de 32 universidades españoles para abordar la contribución de la obra del intelectual, creador de la Extensión Universitaria en España a principios del siglo pasado, época en que desempeñó la cátedra de Historia del Derecho en la Universidad de Oviedo (1898-1912). La cita cultural debatirá sobre el estado del área de Extensión Universitaria, de la que Altamira fue el precursor. Durante el acto de apertura, el presidente del Ateneo de Madrid, José Luis Abellán, lamentó que "el pensamiento de Altamira sea un tesoro desaprovechado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de diciembre de 2002