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OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Soy una mujer maltratada

Yo soy una mujer maltratada. Hace cuatro años que estoy separada y aún sigo curándome de mis heridas.

Quiero que sepas que no me siento avergonzada y que tampoco soy una tonta por haber aguantado maltratos durante muchos años. Simplemente soy una mujer enferma que no era consciente de mi situación y estaba en un camino en el que la sociedad me empujaba a creer que todo lo que me ocurría era normal.

Las mujeres hemos sido educadas para ser madres de nuestros hijos y de nuestros maridos. Esto significa que debemos cuidar a nuestros pequeños a crecer sanos, ayudarlos en su camino escolar y que sean niños buenos de cara a los demás. Y con nuestro niño grande debemos estar siempre dispuestas para prepararle la comida, lavarle la ropa, tener el hogar aseado y limpio, crear un ambiente relajado donde los niños no den mucho ruido, donde seamos perritos de compañía para los sitios adonde él desee ir y le hagamos un servicio en la soledad de la noche.

Los hombres han sido educados para aportar dinero al hogar, demostrar la autoridad ante sus hijos, dominar a sus mujeres y dirigir en política, en filosofía y en ideas religiosas a nuestro gran planeta tierra.

Está claro, por tanto, que las mujeres y los hombres no somos personas iguales.

Esta desigualdad convierte a muchos en dominantes y dominadas.

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Cuando llegue el momento en que la mujer sea presidenta de un país, máxima autoridad en puestos de gran responsabilidad y cabeza de las ideas religiosas, habremos entendido que por encima de hombres y mujeres somos personas. Mientras llegue ese día tenemos que ser conscientes de que muchas mujeres son víctimas y por ello son maltratadas, marginadas y aterrorizadas por sus parejas.

Hoy quiero levantar la voz para que sepas que el maltrato te lleva por un camino largo y estrecho que desemboca en un agujero negro, donde muchas veces el final es la muerte. Cuando entras en el camino no te vas dando cuenta y si llegas al final puede ser demasiado tarde. Para saber dónde te encuentras, pregúntate: ¿Mi pareja me valora lo que creo que yo merezco como persona?, ¿mi pareja respeta mis opiniones, gustos y, en definitiva, mi vida?, ¿mi pareja algunas veces me ha dicho que me calle porque no valgo?, ¿mi pareja me dice que le doy demasiada importancia a las cosas que yo creo fundamentales y que seguramente me voy a volver o ya estoy loca?

Si estas preguntas u otras parecidas se repiten en tu vida, empieza a darte cuenta de que eres una mujer maltratada, intenta descubrir en qué parte del camino te encuentras y pide ayuda urgentemente, antes de que la debilidad y la enfermedad te envuelvan totalmente y no puedas ni siquiera abrir la boca para decir "me están asesinando". No debes humillarte para salvar a tu familia. Es obligatorio que te respetes para construir un hogar.

Desde mi corazón te deseo suerte, ojalá pueda ayudarte, te mando un soplo de esperanza y quiero que entiendas que si yo me estoy curando de mis heridas, tú también puedes.

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