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Reportaje:

La vuelta del jugador único

Compañeros y rivales elogian el fútbol y la personalidadde Valerón, el genial mediapunta grancanario del Deportivo

A un lado, el divismo de todas las estrellas de la Liga; al otro, Juan Carlos Valerón (Arguineguin, Gran Canaria, 1975), el antidivo por excelencia, un tipo austero hasta los extremos. Modesto hasta el punto de enfadarse porque se diga que el Deportivo, su equipo, no funciona sin él, lo que encuentra una falta de respeto a sus compañeros; hasta el punto de no leer nada sobre él en la prensa; hasta el punto de que su madre y su hermana, con quienes vive, tienen casi prohibido poner fotos y trofeos suyos en casa. "Eso es un exceso de vanidad", argumenta el tímido Valerón, quizá el único futbolista en el que permanece todavía la alegría del niño pequeño con el balón, el primitivo sentimiento del fútbol como un juego. Valerón dice que no ha sido tan feliz como en el Deportivo desde su época de juveniles en Las Palmas, y eso se nota en el campo. Tras diez semanas sin su magia, el conjunto gallego celebra su regreso. Así le ven compañeros y rivales.

"La banda está abierta, y todos esperan el pase allí, pero se inventa un pase cruzado al delantero"

"Hace el fútbol muy sencillo, y para ello usa los fundamentos más básicos del juego"

- Mauro Silva. "Su talento en los últimos metros es extraordinario. Hace el fútbol lo más sencillo posible. Para ello utiliza los fundamentos básicos del fútbol, como los pases con el interior, para asegurar. No intenta pases con el exterior, por ejemplo. Es de los mejores futbolistas con los que he jugado. Cuando el equipo contrario ataca, yo recupero el balón, levanto la cabeza y busco a Valerón para que genere el contraataque. Así pillamos al contrario mal posicionado, porque como pasador es magnífico. En los entrenamientos, cuando ensayamos las faltas, él siempre quiere inventarse una jugada diferente, como levantar el balón por encima de la barrera o algo parecido. Siempre saca un conejo de la chistera, y el entrenador [Javier Irureta], con lo serio que es, se enfada. Su defecto es que es demasiado bueno, y hay algo increíble en él. Consigue ser mejor persona que futbolista. Le pegan una patada en el campo y se ríe, le da la mano al contrario. Es un buenazo, un pedazo de pan".

- Baraja. "Valerón disfruta con lo que hace, y no a todas las estrellas les gusta jugar como a él. Es muy humilde, y ve las cosas desde un punto de vista diferente. Técnicamente es de los mejores del mundo. Pero lo más importante es su visión de juego y su capacidad para dar el último pase. Ve un espacio y allí la pone: en eso, creo que es único".

- Denilson. "Él y Baraja son los mejores en su posición. Valerón no da el pase fácil, sino el complicado. Por ejemplo, la banda está abierta y todo el mundo espera el pase allí, pero de repente se inventa un pase cruzado al delantero que le deja totalmente solo ante el portero. Para él es un pase muy sencillo, para los demás es muy difícil. Incomparable".

- Fran. "Valerón posee un regate muy fácil, natural en él, y entrega el balón más limpio de como lo recibe. Nosotros estábamos adaptados a una forma de jugar con Valerón, como referencia del equipo en la mediapunta, y cuando se lesionó notamos mucho su ausencia".

- Mostovoi. "Con Valerón el fútbol da gusto. Todo lo que hace parece fácil, pero no lo es. La rapidez de pensamiento es una de sus cualidades, lo que hace destacar a futbolistas en ese puesto. Siempre hay que pensar más rápido que los demás, pasar la pelota al primer toque, como también hace Zidane".

- Karpin. "Los problemas que ha atravesado el Deportivo tras la lesión de Valerón son la mejor evidencia de su aportación. Hacer lo que hace a esa velocidad es lo más difícil para un futbolista".

- Guardiola. "Pese a haber jugado poco juntos, es uno de los jugadores con los que mejor me he entendido. Resulta muy fácil actuar a su lado. Prácticamente no se equivoca nunca, siempre elige la mejor opción y mejora el pase. A Valerón, además, hay que dejarle hacer, respetarle como es, tanto en el juego como en la vida".

- Pandiani. "Un fenómeno. Recibe y ya se ha adelantado un segundo a la jugada, ya tiene dos o tres opciones calculadas. Es un mago, y un baluarte para la selección española. Está pendiente del más mínimo movimiento del delantero y ahí te pone el balón. Improvisa mucho. Yo tuve que marcarle en el último encuentro entre Deportivo y Mallorca y fue muy difícil. Estás confiado en que le vas a quitar el balón y en un segundo te lo mueve y se va. No es rápido ni fuerte, pero no le hace falta. Yo siempre le decía: 'Flaco, si patearas más al arco, serías el mejor de Europa".

- Kiko. "Coincidí en el Atlético de Madrid con él y destaca en todo. Parece endeble, pero luego en el uno contra uno no le quitan la pelota, mete muy bien el cuerpo. En el Deportivo se compenetra con todos. Con Tristán busca el apoyo, jugando siempre en corto. Parecen dos futbolistas de dibujos animados. Y con Makaay busca el arranque, en largo. Además, no es egoísta, prefiere que marquen los demás a él. No es un jugador muy rápido, pero siempre está solo. Tiene una gran capacidad de desmarque. Para los centrales es un lío, no saben si salir a marcarle o no. Tiene también un control orientado muy bueno. Con un toque abre un campo de visión que a los demás les cuesta tres o cuatro toques".

Con información de Cayetano Ros, Juan Morenilla, Ramón Besa, Pablo Campos y Xosé Hermida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de diciembre de 2002