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FÚTBOL | 2ª División

Maceda gana al fin como entrenador del Sporting

Mientras que por arriba no hay más novedad que la vuelta del Levante al primer puesto, algo empieza a moverse en la zona baja de la clasificación. Los equipos asturianos se tomaron un respiro con las trabajadas victorias del Sporting frente al Murcia y del Oviedo en Badajoz. Ambos siguen en puestos de descenso, pero dejan el farolillo rojo al Leganés, que perdió en Butarque frente al Levante en el regreso de Enrique Martín a su banquillo. El 1-0 de El Molinón supone, además, el primer triunfo del Sporting de la temporada y el primero también de Maceda tras 19 partidos oficiales como entrenador gijonés -13 en la temporada 1997-98 y seis en ésta-.

Por segunda jornada consecutiva, al Levante lo catapultó Limones, un centrocampista con un fino instinto para llegar a posiciones de remate. Mijatovic y Congo no jugaron en Leganés y Amato volvió a quedarse sin marcar. El caso es que, con sus figuras o sus héroes anónimos, el Levante confirma su candidatura a luchar por el ascenso a Primera pocos meses después de verse en Segunda B.

El Xerez no pudo esta vez rentabilizar el gol de Calle, que ya está al frente de la tabla de realizadores junto a Maikel, del Compostela, con seis. En su vuelta liguera al estadio de La Juventud, en Jerez, el equipo andaluz se adelantó en el marcador, pero un desgraciado rebote en una falta lanzada por Alexis le dio el empate al Tenerife. Fue una jornada de parón casi generalizado en los puestos de cabeza, ya que el Levante fue el único de los diez primeros que consiguió ganar. El Zaragoza, por ejemplo, conoció lo que es la Segunda en estado puro en su visita a Ipurúa. Paco Flores mentalizó a su equipo para resistir y al final incluso celebró el empate, que no hizo justicia a los méritos del Éibar.

El partido más curioso se disputó en Los Pajaritos, donde el Numancia y el Compostela se repartieron cuatro goles en los primeros 35 minutos. Después, nada más. El mismo resultado (2-2) se dio en el estadio Insular, quizá para confirmar que Las Palmas pierde gas o que el Alm ería no es tan carne de cañón como podía suponerse al principio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de noviembre de 2002