Ir al contenido
_
_
_
_
CARTAS AL DIRECTOR

Duishebaiev

No me gusta el balonmano, pero tampoco pretendo hablar de ese deporte. Aceptar la acción de Duishebaiev (la admitida por su protagonista agresión brutal, consciente y voluntaria a un jugador de otro equipo), dar como respuesta el silencio, no suspenderlo a perpetuidad nos retrata como sociedad.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_