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El Ayuntamiento rechaza un plan privado para remodelar el barrio del Aeropuerto

Los vecinos habían acordado con Ferrovial permutar sus casas viejas por otras nuevas

El barrio del Aeropuerto, en Barajas, necesita ser remodelado. Aunque ninguna de sus 567 viviendas sufre peligro de derrumbe, en muchas de ellas, construidas en los años sesenta, hay grietas y humedades. Pero el desacuerdo entre los vecinos y el Ayuntamiento ha paralizado la reforma. Los residentes, que ya han firmado un compromiso con Ferrovial para reformar el barrio sin que ellos tengan que poner ni un solo euro, quieren que el Ayuntamiento aumente la edificabilidad en la zona. Así, Ferrovial construiría más viviendas u oficinas. Pero el Ayuntamiento se opone.

Los planes de los vecinos y el Ayuntamiento sobre la remodelación de las 567 viviendas del barrio del Aeropuerto van por derroteros distintos. Los vecinos quieren que la constructora Ferrovial, con la que ya han firmado un acuerdo, les levante viviendas nuevas más grandes en el barrio sin que los residentes tengan que poner un euro. A cambio, los residentes han pedido al Ayuntamiento que aumente la edificabilidad de la zona del 0,7 al 1,2 para que Ferrovial, además de construirles nuevas casas en la barriada, pueda levantar más viviendas y oficinas en la zona y sacar así un beneficio de la operación. Todo el proyecto está valorado en unos 90 millones de euros, según fuentes municipales, que calificaron la operación como 'muy importante'.

Pero el Ayuntamiento se niega a dar luz verde al plan del vecindario con Ferrovial y exige que la operación se sufrague con dinero público, como se ha hecho en otras áreas de rehabilitación de la ciudad. Es decir, el Ayuntamiento daría a cada vecino a fondo perdido unos 42.000 euros para que construyera su nueva casa. Pero el resto del precio de la futura vivienda, unos 80.000 euros, tendría que pedirlo cada residente a los bancos e hipotecarse durante 30 años. La mayoría de los vecinos son personas mayores con ingresos bajos.

'El Plan General establece que la superficie total del barrio es de 88.362 metros cuadrados y que el barrio tiene que ser remodelado, pero bajo la iniciativa pública', afirma el gerente de Urbanismo, Luis Armada.

Cabecera de pistas

Según Armada, el Ayuntamiento no va a permitir que aumente la edificabilidad en la zona, tal y como piden los vecinos para que a Ferrovial le salgan las cuentas, porque allí no pueden vivir más personas. 'El barrio está en la cabecera de una de las pistas del aeropuerto de Barajas. No es el lugar más adecuado para que haya más viviendas', señala Armada. Los vecinos, en cambio, aseguran que el ruido del aeropuerto no les afecta. 'Los aviones no nos molestan, es peor el ruido que nos llega de la carretera de Barcelona. Además, es inadmisible que no nos permitan tener pisos con más altura cuando en la calle de enfrente hay edificios en los que la edificabilidad es casi el doble que la nuestra', explica un portavoz vecinal.

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Según Armada, el Ayuntamiento no va a tomar ninguna decisión sin el acuerdo de los vecinos. 'Estamos dispuestos a modificar el Plan General, que establece que el uso del barrio es terciario en vez de residencial, para que los vecinos se puedan quedar en él. Pero no vamos a permitir que los bloques suban de tres a seis o siete alturas', afirma Armada. 'La operación la tiene que llevar el Ayuntamiento sin que haya beneficios externos', añade el gerente.

Pero los residentes, que aseguran que todo el barrio es privado y que ni siquiera las calles pertenecen al Ayuntamiento, no aceptan las condiciones municipales. 'Ferrovial nos ofrece un plan sin que tengamos que poner un euro. ¿Cómo vamos a aceptar lo que nos ofrece el Ayuntamiento? Esta rehabilitación no se puede asimilar a la de San Cristóbal de los Ángeles porque no es lo mismo', añade el portavoz, que asegura que ha habido otras empresas interesadas.

Mientras, la remodelación del barrio sigue paralizada. Los vecinos se quejan, además, de que la zona industrial está 'pegada' a las viviendas, algo que solucionaría el plan de Ferrovial. 'Por la ventana de mi habitación pasa la rampa de una empresa de alquiler de vehículos y el ruido es insoportable. Con la rehabilitación, las viviendas estarían en una parte del barrio, y las industrias, en el otro. Esperemos que lo tenga en cuenta el Ayuntamiento', concluye una vecina.

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