Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:Euroliga | BALONCESTO

Vuelve el peor Madrid

Contaban que sobre el parqué estaban el equipo más laureado de Europa y uno de los grandes de una Liga grande, la italiana, el Virtus, antes Kinder, el que hace dos temporadas fuera campeón de este torneo y hace apenas unos meses subcampeón. ¿Seguro? Porque ocurrió que durante muchas fases del partido el mejor fue Attruia; sí, el mismo que la pasada temporada no era nadie con la camiseta blanca y que ayer parecía Iverson. Perdió el Madrid y lo peor fue que lo hizo ante un rival que a día de hoy no puede asustar a nadie.

Pero es el Madrid un equipo extraño. Se le supone de acero en defensa, aunque sólo sea porque esa faceta del juego es para su técnico, Imbroda, la biblia del baloncesto. Pero no lo es, que a este equipo le agujereó hace unos días el Caja San Fernando. Y en ataque el asunto es aún peor. Porque o encuentra a Herreros y a Lucio Angulo o se ve obligado a encomendarse a un chaval de 19 años, Sonseca, que lo hace bien, muy bien, pero que no es Gasol.

REAL MADRID 73| VIRTUS BOLONIA 81

Real Madrid: Hawkins (11), Herreros (15), Lucio Angulo (12), Alston (13) y H. Sonseca (17) -cinco inicial-; Lampe, Digbeu (5) y Victoriano. Virtus Bolonia: Bell (19), Rigaudeau (3), Avleev (11), Brkic y Frosini (6) -cinco inicial-; Attruia (13), Sekularac (15), Kuturovic (14) y Belinelli. Árbitros: Koboulekidis (Grecia), Jungebrand (Finlandia) y Araujo (Portugal). Unos 3.500 espectadores en el Raimundo Saporta.

Pero juega el Madrid con un base menor, Hawkins, y con otro tan estruendoso como poco eficiente, Victoriano. Y sus recursos en el ataque estático son muy poca cosa. Así que tras un inicio esperanzador de los de Imbroda (28-23), el Virtus fue cogiéndole el pulso a la función y sin apenas ruido, y con poco baloncesto, logró irse al descanso con ventaja (40-42).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de octubre de 2002