Bali puede repetirse
Al cumplirse el primer aniversario de los ataques del 11-S, la situación de la guerra contra el terrorismo parecía lejos de acabarse, y ahora sabemos por qué. Ahora podemos entender mejor cómo va a ser la guerra distinta de cualquier otra guerra. Habrá largos periodos de calma relativa subrayados por el horror de la muerte de gran cantidad de personas. De hecho ha habido atentados en el último año que han sido obra de Al Qaeda u otras organizaciones similares, pero no contra objetivos tan familiares para nosotros como los oficinistas de Manhattan. Ahora han sido turistas en Bali. Como si el duelo normal no fuera suficiente, la tragedia del atentado de Bali es que sólo servirá para reforzar la postura de Bush, resuelto a atacar Irak. (...) Uno puede comprender el dilema de los políticos (...) y ver lo atractivo que sería librar una guerra corta contra una amenaza tan odiada. Pero la lección de esta masacre es justamente la contraria. Una guerra en Irak sería la peor de las respuestas. (...) El profundo odio contra Occidente desde el norte de África hasta las Filipinas puede movilizarse por medio de una variada cantidad de sectas, redes u organizaciones. (...) La cuestión está en afrontar las causas que subyacen, lo que no es fácil, y podría no ser posible. (...) Algunas injusticias de las alegadas por Al Qaeda son reales, (...) en particular el problema palestino. (...) La respuesta de los líderes mundiales debe ser actuar para asegurar una mayor justicia en el mundo, en vez de profundizar el sentimiento de injusticia que alimenta a los terroristas.
Londres, 14 de octubre


























































