La patronal del transporte de Lleida contrata a 59 conductores polacos

Los trabajadores disponen de las mismas condiciones salariales que los españoles

Un total de 59 conductores de nacionalidad polaca llegaron ayer a Lleida para cubrir la demanda de mano de obra existente en el sector del transporte, seleccionados por la patronal del sector. Lleida es desde hace años una de las provincias españolas con la tasa de desempleo más baja. Las últimas cifras oficiales indican que en esta demarcación buscan trabajo no más de 7.000 personas, lo que supone el 4,1% de la población activa.

El alto nivel de empleo está forzando a sectores tan diversos como la agricultura, la hostelería, la construcción, el metal y el transporte a contratar a trabajadores extranjeros ante la imposibilidad de encontrarlos en el mercado interior.

Los chóferes polacos que llegaron ayer, la mayoría de ellos sin trabajo en su país, vienen con un diccionario debajo del brazo y con el deseo de aprender pronto el idioma para lograr una integración laboral más rápida. Las necesidades del sector son tan urgentes que muchos de ellos tendrán que subirse a los camiones a partir de hoy sin tiempo para recibir las primeras clases de castellano, ya que las 21 empresas que les han contratado no pueden permitirse tener la flota de camiones parada por más tiempo.

Experiencia pionera

Los trabajadores se mostraron contentos y agradecidos a las autoridades españolas por permitirles desempeñar la profesión que más les gusta. 'Todo es muy bonito, estamos muy contentos con las condiciones laborales y económicas que nos han ofrecido y no vamos a crear ningún problema', manifestaron en nombre de sus compañeros Dariusz Olczak, de 41 años, y Mieczyslaw Orzechowski, de 44, ambos casados. Olczak se esforzó en aclarar que no han venido a robarle el trabajo a nadie, sino a cubrir unas plazas vacantes de camioneros que ningún parado español ha querido ocupar.

La cónsul de Polonia en Barcelona, Joanna Kozinska, abundó en la misma idea y dijo que la llegada de trabajadores de su país no es una amenaza, sino una consecuencia de la internacionalización del mercado de trabajo. La contratación de estos camioneros polacos es una experiencia pionera en el transporte español y ha sido posible gracias a un acuerdo sobre regulación y ordenación de los flujos migratorios firmado entre los dos Estados el pasado día 21 de mayo.

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La Asociación Empresarial de Transportes de Mercancías por Carretera, de Lleida, venía solicitando desde hacía dos años a la Administración la asignación de trabajadores extranjeros para este sector, uno de los más necesitados de mano de obra, pero el último contingente estable aprobado por el Gobierno español no previó dicha posibilidad.

El presidente de esta asociación, Pedro Bermúdez, explicó ayer que de los 600 conductores polacos que se interesaron por la oferta han sido contratados 59 tras superar una dura fase de selección y varias pruebas prácticas. 'No hemos cogido a cualquiera, sino a los mejores profesionales', señaló Bermúdez.

Los conductores polacos han firmado un contrato de un año prorrogable y percibirán el mismo salario que los profesionales españoles. Además, existe la posibilidad de que a partir del segundo año puedan traer a sus familias. La experiencia, sin embargo, no solucionará el problema de falta de mano de obra que padece el sector del transporte en Lleida, que según cálculos de la patronal necesita entre 80 y 90 trabajadores más para satisfacer la demanda existente.

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