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Pamplona acoge una muestra antológica de la pintura naturalista de Díaz Olano

La sala Castillo de Maya presenta hasta octubre una retrospectiva sobre el artista alavés

Pamplona La sala de arte Castillo de Maya de Caja Navarra exhibe hasta el próximo 20 de octubre una exposición antológica de Ignacio Díaz Olano (1860-1937), uno de los maestros de la pintura naturalista vasca de fines del siglo XIX y comienzos del XX. El creador alavés, exponente de una escuela costumbrista influenciada por el romanismo, recorrió un camino artístico que evolucionó del academicismo preciosista a la paleta de texturas y detalles progresivamente impresionistas.

El conjunto de telas de mediano y gran formato, 25 en total, reunidas por el comisario de la muestra, Iñaki Moreno Ruiz de Egino, configura una retrospectiva 'difícil de organizar', debido a la permanencia en colecciones particulares de la mayoría de los cuadros, señaló Moreno.

Junto a Pablo de Uranga y Fernando de Amárica, Díaz Olano, gran muralista, fue uno de los pintores alaveses más reconocidos de entresiglos y sus murales coronan los techos de numerosos palacios vascos, como el de Ajuria Enea, y decoran paredes y salones de las grandes villas de la nobleza y la burguesía industrial vasca desde hace casi un siglo.

Nacido en Vitoria, Ignacio Díaz Olano estudió en Madrid y Barcelona para trabajar posteriormente en París, donde realizó escenografías en el Teatro de la Ópera y coincidió con el bilbaíno Adolfo Guiard (1860-1916).

Tras regresar a su Vitoria natal, Díaz Olano cultivó el costumbrismo y acudió a Roma para culminar su formación, en una ruta transitada también por otros pintores vascos. Paisajes del realismo naturalista vasco se alternan en la muestra con telas en las que muestra de forma simbólica su preocupación por el campesinado y la pintura social. Guapas con mantón, escenas de tocador, desnudos clasicistas, niños y jóvenes, faenas agrícolas como el arreo o la siega y estampas de pesca se suceden en la antológica pamplonesa, plasmando la progresiva superación del color sobre el dibujo y la creciente influencia de los machaioli (manchistas) italianos, en un proceso que coquetearía fuertemente con el impresionismo.

Los paisajes marinos de las costas de Ondarroa y Mutriku se combinan con escenas rurales de las tierras alavesas hasta alcanzar una última etapa creativa, muy ruralista, con evocaciones a Courbet y Millet, sin olvidar un retratos de su propia esposa e incluso uno de sus escasos bodegones.

Colecciones particulares

El comisario ha logrado reunir en Pamplona telas de gran valor económico procedentes de colecciones particulares como Mujeres con mantón de Manila, La moñeta, Hortelana con uvas, Gitana en la prevención, En el tocador, Tulipanes, Paisaje de Leniz, Esperando las lanchas, Marcando el pañuelo, El arreo o Las tres generaciones.

La calidad artística de Díaz Olano, maestro de futuros artistas vascos desde su tarea didáctica en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria, dio a su temática localista una trascendencia y reconocimiento que superó el marco geográfico en el que está circunscrita la mayoría de su obra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de septiembre de 2002