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GENTE

SOFÍA LOREN, DE 'SEX SYMBOL' A MADRE DE ARTISTA

Por primera vez en muchos años, Sofía Loren se ha declarado nerviosa a la hora de comparecer ante la prensa especializada y los críticos en esta 59ª edición de la Mostra de Venecia. La razón es sencilla. Es la primera vez que somete al juicio del festival su trabajo en una película dirigida por su hijo, Edoardo Ponti, de 28 años, el menor de los dos que ha tenido en su matrimonio con el productor Carlo Ponti.

Una veterana actriz como ella, con decenas de premios (entre ellos el oscar por Dos mujeres, en 1961) en su historial y una práctica considerable en apariciones públicas y festivales, se declara ahora nerviosa y sobresaltada en vísperas del desembarco en la Mostra de Between Strangers, el filme dirigido por el adorado retoño.

'Edoardo me conoce tanto, estamos tan unidos, que ha sido capaz de sacar de dentro de mí cosas que ningún otro director ha visto', ha declarado la explosiva napolitana.

Todavía espectacular, gracias a unos envidiables genes heredados, según ella, de su madre, y a los avances de la cirugía plástica, la Loren se presentó ayer en el Lido del brazo de Edoardo, un chico de rasgos delicados que guarda sólo un cierto parecido con la temperamental mamma.

Sofía nació en Pozzuoli, una localidad pegada a Nápoles hace sesenta y cinco años (al menos eso confiesa). Hija de madre soltera y criada en una Italia mísera que sufría los rigores de la Segunda Guerra Mundial, la actriz no ha ocultado nunca las dificultades de su infancia y adolescencia, y las penurias económicas y humanas que tuvo que afrontar. 'Aún así, el amor en mi familia era muy grande, y no me ha faltado nunca', ha asegurado siempre.

La familia se extiende ahora, y con carácter especialmente fuerte, a los dos hijos. La maternidad fue durante mucho tiempo un deseo incumplido de la actriz, que tras muchos intentos, tuvo en 1968 a su hijo Carlo (director de orquesta en la actualidad) y cinco años más tarde, a Edouardo, fruto del largo matrimonio con el productor Carlo Ponti, descubridor de la intérprete.

Con el menor de sus hijos, la Loren dejó de lado la faceta de diva para mostrarse como una verdadera mamma, ansiosa de verlo triunfar y dispuesta a defenderlo a capa y espada de cualquier crítica desfavorable. 'Mi familia es mi familia, y cuidado a quien me la toca', ha declarado a la prensa italiana.

La Mostra le entregará además un premio menor, en homenaje a su larga y fructífera carerra, pero viéndola ayer posar con Edoardo estaba claro que esta vez, la actriz italiana ha venido a la Mostra por otros motivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de agosto de 2002