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TELEFONÍA

Metakides: 'La 3G no será fuerte en servicios de banda ancha'

El director de Tecnologías Esenciales de la Unión Europea considera que deberemos acostumbrarnos a una economía pendular

'Habrá tercera generación de telefonía móvil (3G), eso es indiscutible, pero no será muy importante en aplicaciones y servicios de banda ancha'. Georges Metakides, director de Tecnologías Esenciales e Infraestructuras del programa de la Sociedad de la Información promovido por la Unión Europea, no se llama a engaño. Ha llegado la hora del realismo y sus pronósticos, que se escucharon la pasada semana en el marco del seminario Innovación, Tecnología, Economía y Sociedad organizado por la Comunidad de Madrid, no invitan al optimismo en lo referente a las potencialidades del UMTS.

Metakides, uno de los creadores del concepto de Sociedad de la Información, se cuidó mucho de aclarar que a este respecto hablaba 'a titulo personal, no como representante de la Unión Europea'. Y lo hizo para introducir la ponderación que ha venido faltando en los últimos tiempos: 'La telefonía de 3G se tendrá que limitar a ser complementaria de un conjunto de aplicaciones; tenemos que hacernos a la idea de que no todo el mundo hará un uso multimedia del móvil, como hace tres o cuatro años todos pensábamos que sí ocurriría'.

Adiós a las inversiones

Para Georges Metakides, 'el modelo al que apunta el futuro no es desde luego el que las empresas soñaban cuando pagaron sus licencias de UMTS; está claro que esas inversiones ya no se recuperarán, pero, a cambio, veremos cómo el sector se consolida al quedar en él solamente unos pocos jugadores seguros y solventes'.

Pese a que la Comisión Europea acaba de lanzar dos grandes iniciativas de dinamización de la Sociedad de la Información (e-Europe 2005 y el VI Programa-marco en I+D), en su opinión 'queda totalmente descartado' que sea el sector público el que vaya a asumir las inversiones en 3G que las empresas de telecomunicaciones han empezado a frenar. 'Eso es algo del pasado', sentenció sin vacilar.

Pese a todo, la fe del dirigente europeo en la banda ancha se manifestó como algo inquebrantable. Su soporte masivo no será la telefonía inalámbrica 3G, pero sí está convencido de que llegará como una nueva gran oleada, como en el pasado lo hicieron el ordenador personal e Internet, a través de la mejora de las redes de cable. 'Tenemos que acostumbrarnos a los altibajos y los vaivenes económicos, porque si bien la tecnología se perfecciona sin parar de forma exponencial, hoy por hoy carecemos de los modelos de negocio que puedan hacer rentables las innovaciones que reportará la banda ancha'.

Metakides se encargó, no obstante, de calmar los malos presagios recordando que, con la Sociedad de la Información, estamos al inicio de una revolución similar a la que se dio en los albores de la electricidad, cuando ésta no generaba beneficios económicos con sus exiguos 12 voltios sin apenas aplicaciones.

Y aún añadió un caso más sorprendente: 'Nadie cuestiona hoy en día que la aviación comercial puede ser un negocio; sin embargo, un estudio de la Comisión Europea ha demostrado que, en el conjunto de todos sus años de existencia, la aviación ha perdido dinero'.

Las mismas recetas cabe aplicar a Internet y su porvenir multimedia. 'Todavía nos falta pasar por muchas discontinuidades y, aunque el nuevo pico de la montaña rusa vendrá con la expansión de la banda ancha en la sociedad occidental, gracias primero a las redes de cable coaxial y DSL y luego a la fibra óptica, nadie puede decir en estos momentos cómo hacerla rentable, ofreciendo unos costes por los que un número muy amplio de usuarios esté dispuesto a pagar'.

El deseado modelo de negocio: la rentabilidad

El director de Tecnologías Esenciales de la Comisión se mostró convencido de que, en 2010, la penetración de Internet y del móvil se igualará en Occidente y en el continente europeo se acabará la gradación de Norte a Sur. Entre sus previsones Metakides también citó la aceleración de las redes locales inalámbricas (basadas en la tecnología Wi-Fi). Citó el caso de British Telecom, que ha creado hot spots en Gran Bretaña desde los que dar servicios de Internet sin hilos usando radiofrecuencias, pero después lamentó que no haya transferencia entre esas estaciones y los móviles, lo que junto a sus limitadas capacidades (500 k. por cliente) frena la rentabilidad. Finalmente, aconsejó no olvidar a los desarrolladores de videojuegos: 'Los entornos de aprendizaje electrónico basados en la banda ancha están siendo avanzados ya por ellos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de agosto de 2002

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