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CURSOS DE VERANO

González de Posada dirige en Laredo un curso sobre cosmología que aúna la visión matemática con la filosófica

El sol y las estrellas, la materia, los planetas, cometas y asteroides, la teoría de la relatividad, los agujeros negros y las leyes de la física son algunos de los temas que se están tratando esta semana en Laredo en el seminario 'Cosmología teórica y aplicada: en torno a la materia'.

Este foro enmarcado en la XVIII edición de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria está coordinado por el catedrático de Fundamentos Físicos de la Universidad Politécnica de Madrid Francisco González de Posada, quien se encarga además de impartir todas las sesiones del bloque teórico desde dos perspectivas: la puramente matemática y la conceptual o filosófica.

En este último tono, el profesor está revisando las distintas concepciones que a lo largo de la historia se han tenido sobre el Cosmos: la de Aristóteles, la de Newton, la de Einstein (relatividad), la teoría cuántica y la visión actual, que suma todas estas revoluciones científicas dando como resultado una idea totalmente nueva.

"Cómo es el Cosmos según lo definimos hoy en día" González de Posada explica que sus principales características son su finitud y su dinamicidad. "El Universo es esencial y constitutivamente dinámico, cambia permanentemente y por eso estamos nosotros aquí: somos la consecuencia de esa permanente alteración, de esa producción de novedades", dijo.

También añadió a estas características la "certeza científica" de que el Cosmos está en expansión, creciendo en tamaño y en continua transformación, lo que le convierte en algo "abierto, que todavía no ha dado de sí todo lo que podría". Además, el catedrático destacó el cambio producido en la forma de entender el tiempo, el espacio, la materia y los fenómenos.

"Antes, estas cuatro realidades iban por libre pero hoy todas ellas son propiedades del Universo, parte de ese ente único que es el Cosmos", dijo.

González de Posada afirmó que todos estos avances del pensamiento científico tienen una consecuencia importante en el campo filosófico. "Se ha revolucionado hasta tal punto la filosofía que ya no hay filosofía propiamente dicha, ella misma ha renunciado a su ser". La filosofía nació como una forma de intentar explicar la naturaleza, de modo que su gran tema de reflexión ha sido siempre el Cosmos, ese 'de dónde venimos'.

"Hoy ya no se trata esa incógnita y lo que hay son filosofías de la lengua, de la física, de la religión... y no filosofía a secas". "En este vacío filosófico destaca la metafísica de Javier Zubiri, que ha sido la figura máxima de este ámbito del pensamiento en el siglo XX, pues ha sido el único que se ha atrevido a plantear una metafísica actual, auténtica y fundada sobre el conocimiento científico de su época, que es lo que debe hacer un filósofo", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de agosto de 2002